El comisario general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha denunciado este domingo que los restos de la antigua sede del organismo en Jerusalén Este han ardido como consecuencia de un incendio que, según sostiene, fue provocado de forma deliberada.
En un mensaje difundido en redes sociales, Lazzarini ha afirmado que “No hay límites al desafío contra Naciones Unidas y el derecho internacional en los Territorios Palestinos Ocupados. Tras asaltar y demoler la sede central de la UNRWA en el Jerusalén Este ocupado, Israel ahora la ha incendiado”.
El responsable de la agencia ha condenado esta “destrucción sin precedentes” y la ha descrito como “el último ataque contra la ONU para desmantelar el estatus de los palestinos refugiados en los Territorios Palestinos Ocupados y borrar su historia”. Además, ha recalcado que “La cuestión de los refugiados debe resolverse a través de una solución política genuina, no con actos criminales”.
Las autoridades israelíes han acusado en reiteradas ocasiones a la UNRWA de respaldar al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y a otros grupos palestinos. Sin embargo, una investigación independiente dirigida por la exministra de Exteriores francesa Catherine Colonna concluyó en abril de 2024 que, aunque la agencia debía mejorar en aspectos como la neutralidad y la transparencia, no se hallaron pruebas que confirmaran las denuncias israelíes sobre vínculos con el terrorismo.
Pese a estas conclusiones, Israel ha mantenido sus reproches y, en este contexto, las fuerzas de seguridad israelíes llevaron a cabo el 8 de diciembre de 2025 una operación en la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, amparándose en una ley israelí aprobada en octubre de 2024 que veta las actividades del organismo en el país. Posteriormente, el 20 de enero, el edificio fue finalmente derribado por efectivos israelíes, quedando solo los restos que ahora han sido objeto del incendio denunciado por Lazzarini.