La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha advertido este viernes de que Israel se prepara para el cierre inminente de un centro educativo de gran relevancia en Cisjordania, al que acuden habitualmente cientos de estudiantes palestinos.
El portavoz de la organización, Jonathan Fowler, ha señalado en una comparecencia ante la prensa en Ginebra, en la que ha participado también por vía telemática, que este centro ubicado en Qalandia podría “ser forzado a cerrar en cuestión de días”, lo que “pondría en peligro la educación de estos alumnos en territorio palestino ocupado”.
Fowler ha subrayado que “es un centro educativo único, los estudiantes que acuden a este centro generalmente vienen de familias que no han tenido acceso a la educación y que presentan bajos recursos económicos”, y ha remarcado que se trata de “una cuestión de justicia social”.
Asimismo, ha recalcado que “si cierra, no habrá una alternativa educativa para todos esos alumnos”. “Tememos que esto pueda pasar durante los próximos días”, ha añadido, apuntando que las autoridades israelíes amenazan con expropiar la parcela sobre la que se levantó el complejo educativo.
A comienzos de enero, la UNRWA lanzó una campaña para reunir 1.260 millones de dólares (en torno a 1.000 millones de euros) con el objetivo de sostener sus programas y garantizar asistencia a unos 2,4 millones de palestinos en Gaza y Cisjordania.
Esta petición de fondos se produjo en un escenario especialmente delicado, tras meses de restricciones impuestas por el Ejecutivo israelí a la labor de las organizaciones humanitarias. En esta misma semana, las autoridades israelíes demolieron la sede de la agencia en Jerusalén Este, en aplicación de una ley aprobada en octubre de 2024 por el Parlamento israelí que veta sus actividades.