Las FDS abandonan la vigilancia del campo de Al Hol, donde se concentran miles de allegados a Estado Islámico

Las FDS se retiran del campo de Al Hol en plena ofensiva siria y abren la puerta a que Damasco asuma el control total del campamento.

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Campamento de Al Hol, en Siria. STRINGER / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

Campamento de Al Hol, en Siria. STRINGER / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

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Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) comunicaron este martes que se han retirado del campo de desplazados de Al Hol, en el noreste de Siria, que alberga a miles de personas relacionadas con el grupo yihadista Estado Islámico. La decisión llega en pleno avance de las tropas de Damasco y después de que las autoridades sirias manifestaran su disposición a hacerse cargo de la seguridad del recinto.

En un comunicado, las FDS denunciaron “Debido a la indiferencia internacional hacia la cuestión del grupo terrorista Estado Islámico y al fracaso de la comunidad internacional a la hora de asumir sus responsabilidades a la hora de abordar este grave asunto, nuestras fuerzas se vieron obligadas a retirarse del campamento de Al Hol y desplegarse en las proximidades de ciudades del norte de Siria que se enfrentan a riesgos y amenazas cada vez mayores”.

La Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES) —de la que dependen las Fuerzas de Seguridad Interna encargadas del control del campo— y las FDS han instado repetidamente a los Estados con nacionales en Al Hol a que procedan a su repatriación. Sin embargo, la mayoría de gobiernos han frenado estos retornos alegando razones de seguridad y han prolongado los trámites.

Las fuerzas kurdo-árabes confirmaron además “enfrentamientos violentos” con “facciones afiliadas a Damasco” en las inmediaciones del campamento, sin datos por ahora sobre posibles bajas. Tras estos choques, el Ejército aseguró que “las FDS abandonaron sus responsabilidades de guardia en Al Hol, provocando la liberación de los que estaban en su interior”.

El propio Ejército subrayó que “El Ejército, en cooperación con las fuerzas de seguridad interna, entrará en la zona para garantizar su seguridad y restablecer la estabilidad. Reafirmamos nuestro compromiso total con la protección de los kurdos”, insistiendo a continuación en que “el Ejército es un escudo para todos los sirios”, mientras las FDS denuncian abusos y ejecuciones de sus combatientes a manos de facciones extremistas integradas en las fuerzas de seguridad.

Paralelamente, el Gobierno sirio señaló en una nota difundida en las últimas horas que “notificó” el lunes a Estados Unidos “la intención de las FDS de retirarse de sus posiciones en torno a Al Hol” y reclamara “acciones inmediatas para abordar cualquier potencial vacío de seguridad”.

El texto, hecho público por la Presidencia siria, recalcó que Damasco “está totalmente preparado para asumir el control de estas posiciones y gestionar su seguridad para garantizar la estabilidad en el campamento y evitar cualquier intento por parte de las organizaciones terroristas para aprovechar esta retirada” de las fuerzas kurdo-árabes.

Al mismo tiempo, acusó a las FDS de incurrir en “retrasos deliberados” en la entrega de responsabilidades, algo que calificó como “un intento de generar confusión y exportar una nueva crisis de seguridad en la región”. También sostuvo que la coalición kurdo-árabe “es totalmente responsable de cualquier repercusión” derivada de estos movimientos.

En su mensaje, el Ejecutivo afirmó: “Afirmamos que no permitiremos ningún vacío de seguridad que amenace la seguridad de la región”, y reclamó a Washington que “asuma su responsabilidad y presione (a las FDS) para garantizar el traspaso de competencias, sin mayores procrastinaciones”.

En paralelo a esta disputa, las autoridades sirias anunciaron a primera hora del día la captura de más de 80 miembros de Estado Islámico que seguían presos en la cárcel de Al Shadadi, en el sur de la provincia de Hasaka y bajo control de las FDS. El hecho se produce en medio de acusaciones mutuas sobre la liberación de yihadistas y de críticas de las fuerzas kurdo-árabes al Ejército sirio por mantener su ofensiva pese al alto el fuego pactado el domingo.

Según los términos del acuerdo, a cambio de la suspensión inmediata de la ofensiva del Ejército sirio en el noreste del país, tanto la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) como las FDS aceptan “la transferencia administrativa y militar inmediata y completa de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno sirio” y la “integración de todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka en las instituciones y estructuras administrativas del Estado sirio”.

El pacto también establece que las FDS se retirarán a “la zona al este del río Éufrates” mientras el Gobierno de Damasco asume el control de todos los pasos fronterizos y de los yacimientos de petróleo y gas de la zona, cuya custodia quedará “garantizada por fuerzas regulares para garantizar el retorno de los recursos al Estado sirio”.