Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han denunciado este lunes una nueva serie de ofensivas por parte del Ejército sirio y milicias aliadas en las localidades de Al Safa, Chalabiya, Jarab Ishk y Zarik, áreas situadas en el entorno de la ciudad de Kobane, que permanece cercada desde hace más de una semana por fuerzas leales al Gobierno central.
“Sigue habiendo combates, en particular en la localidad de Chalabiya, donde los agresores han enviado refuerzos, carros de combate y blindados”, ha informado el portavoz de las FDS, Farhad Shami, en redes sociales.
Según las FDS, estas acciones constituyen “una violación clara y explícita” del alto el fuego que las autoridades de Damasco renovaron este mismo fin de semana por otros 15 días. Ante esta situación, Shami ha invocado su “legítimo derecho a la defensa”.
La organización ha comunicado asimismo la muerte de cinco civiles pertenecientes a una misma familia como consecuencia de un ataque con artillería, carros de combate y drones en Jarab Ashk. “Las milicias progubernamentales han cometido una horrenda matanza en la aldea de Jarab Ashk”, ha resaltado Shami, que ha indicado también que otras cinco personas civiles han resultado heridas.
El portavoz de las milicias kurdo-árabes ha añadido que las tropas de Damasco estarían recibiendo apoyo aéreo mediante drones turcos de tipo Bayraktar, que han llevado a cabo “bombardeos intensivos”.
En respuesta, el Ejército sirio ha acusado a las FDS de haber lanzado 25 drones suicidas contra posiciones militares situadas en los alrededores de Kobane (Ain al Arab, en árabe), así como contra viviendas civiles y carreteras en la zona de Sirrin, ataques que habrían dejado varios heridos.
Kobane, actualmente rodeada por las fuerzas gubernamentales sirias, se convirtió en símbolo de la resistencia de las milicias kurdo-árabes frente al avance de Estado Islámico en 2015, en una batalla que marcó un punto de inflexión en el conflicto. Con apoyo militar de Estados Unidos, las FDS consiguieron poner fin al dominio territorial del grupo yihadista en el noreste de Siria.
El pasado 18 de enero, el Gobierno sirio hizo público un acuerdo de alto el fuego que contempla la integración de las estructuras militares y civiles de la Administración Autónoma para el Norte y el Este de Siria (AANES) en las instituciones estatales, lo que en la práctica implica su desaparición como entidad propia.
El pacto se anunció en pleno despliegue ofensivo del Ejército sirio y de sus milicias en Alepo, Raqqa, Hasaka y Deir Ezzor, y en paralelo a las acusaciones de las FDS sobre graves abusos cometidos por las fuerzas progubernamentales. Las FDS confirmaron la firma del acuerdo “para evitar una guerra civil”, mientras su principal respaldo, las fuerzas militares estadounidenses desplegadas en Siria, han ignorado sus llamamientos de apoyo ante la ofensiva de Damasco.
La población kurda está distribuida entre Turquía, Irán, Irak y Siria y suma en conjunto alrededor de 40 millones de personas. En el plano político, solo cuenta con reconocimiento formal y cierto grado de autogobierno en la región autónoma del Kurdistán iraquí.