Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han rechazado de plano las acusaciones lanzadas desde Damasco que les atribuyen la responsabilidad de las recientes fugas en el campamento de Al Hol, hasta hace poco bajo su supervisión y en el que residían miles de familiares de presuntos integrantes de Estado Islámico. En su respuesta, han acusado a las autoridades sirias de “intentar evadir su responsabilidad” por lo ocurrido en estas instalaciones.
En su comunicado, las FDS sostienen que el Gobierno de transición de Siria trata de eludir su papel en “el claro fracaso a la hora de gestionar la situación después de que el campamento fuera tomado por fuerzas afiliadas con los ministerios del Interior y Defensa”, tras “ataques directos y movilizaciones militares por parte de facciones filiadas a Damasco”, entre ellos “combates en la valla del perímetro”.
Según las FDS, “estos acontecimientos coincidieron con movimientos coordinados dentro del campamento por parte de familiares de miembros de Estado Islámico con el objetivo de sembrar el caos”, y añaden que “ante esta escalada deliberada y un sospechoso silencio internacional”, sus unidades “se vieron obligadas a retirarse para evitar que el campamento se convirtiera en un campo de batalla”.
El texto detalla que estas facciones armadas “entraron al campamento y empezaron a liberar a familiares de miembros de Estado Islámico ante sus propias cámaras” y subraya que “la responsabilidad de estas acciones recae en las autoridades que asumieron el control efectivo y la administración (de Al Hol)”. “Estos hechos están documentados y no pueden ser eliminados con declaraciones engañosas”, insisten las FDS.
Las fuerzas kurdo-árabes remarcan que “nuestras fuerzas y la administración del campamento cumplieron con sus deberes, responsabilidades morales y de seguridad a lo largo de los años, a pesar de la complejidad de este caso, la falta de apoyo suficiente y los continuos desafíos de seguridad”, y reiteran que su “principal objetivo” fue “proteger a los residentes del campamento y evitar el resurgimiento de células de Estado Islámico, tanto dentro como fuera” de Al Hol.
En esta línea, el comunicado afirma que “las declaraciones irresponsables emitidas por el portavoz del Ministerio del Interior no pueden separarse de los intentos políticos de engañar a la opinión pública y desviar la atención de las deficiencias administrativas y de seguridad que acompañaron el período durante el cual esas facciones controlaron el campamento”.
La nota de las FDS se difunde después de que el portavoz del Ministerio del Interior sirio, Nurredín al Baba, señalara directamente a la alianza kurdo-árabe como responsable de las fugas registradas en el campo de Al Hol, en el noreste del país. Al Baba describió el recinto como un “centro de detención” y afirmó que miles de personas permanecieron retenidas durante años en un área semidesértica sin infraestructuras esenciales.
Paralelamente, una investigación del diario ‘The Wall Street Journal’ expuso que se ignora el paradero de hasta 20.000 residentes del campamento desaparecidos durante las operaciones de evacuación y en medio del caos generado por los combates a comienzos de año entre el Ejército sirio y las FDS.
El reportaje, que cita a especialistas de las agencias de Inteligencia de Estados Unidos, indica que entre 15.000 y 20.000 personas, entre ellas afiliados a Estado Islámico, se encuentran actualmente en paradero desconocido dentro de Siria debido al desorden provocado por los enfrentamientos entre ambas partes, que concluyeron con un frágil acuerdo de integración y traspaso de competencias, incluido el control del campamento.