Las FDS vinculan el ascenso de uno de sus mandos a viceministro con su apuesta por la seguridad

Las FDS destacan que el nombramiento de Sipan Hamo como viceministro de Defensa sirio refuerza el acuerdo de integración y la apuesta por la seguridad.

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El comandante de las FDS, Mazlum Abdi, con el presidente de transición sirio, Ahmed al Shara TELEGRAM DE LA PRESIDENCIA DE SIRIA

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Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han subrayado que la designación como viceministro de Defensa sirio de un alto mando de las Unidades de Protección Popular (YPG), la milicia kurdo-siria, “confirma el compromiso de todas las partes” para “apoyar la seguridad y la estabilidad”, en el contexto del acuerdo de integración sellado a finales de enero entre Damasco y las fuerzas kurdas.

“Sipan Hamo asume oficialmente sus funciones como viceministro de Defensa de la Región Oriental del Ejército Sirio”, han indicado las FDS, que han remarcado que Hamo forma parte del Mando General de las FDS. “Este paso confirma el compromiso de todas las partes sirias de apoyar la seguridad y la estabilidad en la región”, han insistido.

La organización ha explicado que “este nombramiento llega en el marco de la aplicación de las disposiciones del acuerdo del 29 de enero y refleja los esfuerzos conjuntos para abordar los desafíos de seguridad, combatir el terrorismo y facilitar la reconstrucción y el desarrollo sostenible”.

En esta línea, las FDS han defendido que la medida busca también “garantizar la protección de los intereses de todos los sirios y fortalecer la cooperación nacional a nivel de la cúpula militar”, de acuerdo con un comunicado difundido en sus redes sociales.

El texto de las fuerzas kurdas se ha hecho público después de que las autoridades sirias confirmaran el martes el nombramiento de Hamo en ejecución del citado acuerdo, auspiciado por Estados Unidos y firmado el 29 de enero por el presidente de transición de Siria, Ahmed al Shara, y el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, tras varios días de combates por una nueva ofensiva de las fuerzas de seguridad contra las tropas kurdas en el norte y noreste del país.

Este punto del pacto se consideraba uno de los más delicados, debido a las discrepancias sobre la fórmula para llevar a cabo la integración, en un contexto de presiones de Estados Unidos hacia Damasco y de su exigencia de mantener el control sobre todo el territorio, rechazando cualquier escenario que otorgue algún tipo de autonomía a las autoridades kurdas.