Los patriarcas y principales responsables de las iglesias cristianas católica, oriental y ortodoxa con sede en Jerusalén han lanzado una advertencia conjunta sobre el carácter "dañino" de "ideologías" como el sionismo cristiano, que, según subrayan, "engañan a la población, fomentan la confusión y afectan a la unidad de nuestro rebaño".
En su pronunciamiento, los representantes eclesiásticos remarcan que "estos planteamientos han encontrado eco en ciertos actores políticos de Israel y de fuera para impulsar una política que podría hacer daño a la presencia cristiana en Tierra Santa y en todo Oriente Próximo", subrayando el riesgo que supone para la continuidad de las comunidades cristianas en la región.
Los firmantes critican que los dirigentes sionistas cristianos "han sido recibidos oficialmente tanto a nivel local como internacional" pese a que "solo hay unos representantes de las iglesias y de sus rebaños en asuntos relativos a la religiosidad, comunidad y vida pastoral cristiana en Tierra Santa". A su juicio, "estas acciones suponen una injerencia en la vida interna de las iglesias", según recoge el comunicado conjunto difundido por el portal Palestine News Network y el diario israelí 'Times of Israel'.
Aunque los líderes cristianos no citan casos concretos en esta nota, un informe reciente del Consejo de Patriarcas y Jefes de las Iglesias de Jerusalén ya alertaba de "amenazas al patrimonio cristiano, en particular en Jerusalén, la Cisjordania ocupada y en Gaza", además de denunciar la imposición de "impuestos injustificados" sobre instituciones y propiedades eclesiásticas.
Ese mismo documento instaba a "proteger a las comunidades cristianas y sus lugares de oración en Cisjordania, donde los ataques de los colonos se producen cada vez más a menudo contra nuestras iglesias, nuestra gente y nuestras propiedades", reclamando medidas efectivas frente al aumento de incidentes.
Los responsables cristianos en Palestina e Israel expresan igualmente su inquietud ante las confiscaciones de tierras, la expansión de nuevos asentamientos judíos y la presión sobre bienes de la iglesia, factores que, advierten, están erosionando a la que se considera una de las comunidades cristianas más antiguas del planeta.
Este impulso sionista, señalan, cuenta con el respaldo del Gobierno israelí encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, pero también con el apoyo de sectores de cristianos evangélicos de Estados Unidos que contribuyen económicamente con Israel basándose en creencias como el "evangelio de la prosperidad", doctrina que sostiene que apoyar a Israel trae consigo beneficios personales y materiales.
Además, el pasado miércoles el Comité Superior Presidencial de Asuntos de la Iglesia en Palestina denunció que las autoridades israelíes impiden a los profesores de religión cristiana procedentes de Cisjordania acceder a Jerusalén para impartir clase, lo que consideran un ataque directo a la educación cristiana. Según este organismo, las restricciones están diseñadas para "agotar a profesores y estudiantes", "debilitar la vida comunitaria" y "estrechar el control israelí sobre Jerusalén a expensas de su población indígena".