Las jugadoras de la selección femenina iraní regresan al país por un paso fronterizo con Turquía

La selección femenina de Irán regresa desde Turquía en medio de la polémica por las jugadoras que pidieron asilo tras la Copa Asiática en Australia.

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Sara Didar, jugadora de la selección de fútbol femenino de Irán, durante un partido de la Copa Asiática en Australia (archivo) Dave Hunt/AAP/dpa

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Las jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán han vuelto este miércoles al país asiático cruzando la frontera con Turquía, en un grupo en el que no figuran dos de las futbolistas que viajaron a Australia para disputar la Copa Asiática y que solicitaron asilo en ese país.

El equipo ha accedido a territorio iraní por el paso de Bazargán, donde, según la televisión pública IRIB, las esperaban decenas de personas con banderas iraníes. El canal ha adelantado además que el jueves se celebrará un acto oficial de bienvenida en la plaza Valiasr, en pleno centro de Teherán.

En las horas previas al regreso de la selección, el presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalibaf, aseguró que las jugadoras, envueltas en una polémica por las posibles represalias tras negarse varias de ellas a entonar el himno nacional durante un encuentro de la Copa Asiática, serán recibidas "con los brazos abiertos".

"Las futbolistas de la selección nacional y el cuerpo técnico son hijas queridas de esta tierra, y el pueblo de Irán las acoge con los brazos abiertos", declaró Qalibaf, al hilo del debate suscitado por la actitud de cinco jugadoras que rehusaron cantar el himno como gesto de protesta por la situación interna del país.

El dirigente destacó asimismo que "a pesar de todas las maldades de los enemigos de este país", las integrantes del combinado "no perdieron la esperanza ni cedieron a la seducción ni a la intimidación de los adversarios de Irán" y subrayó que "regresarán con orgullo a su hogar permanente".

En la misma línea, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, arremetió el lunes contra la "hipocresía" generada en torno al caso y se declaró "orgulloso" de las futbolistas que optaron por volver a Irán, entre ellas la capitana, Zahra Ganbari, que finalmente regresó junto a otras cuatro compañeras después de haber presentado inicialmente una petición de asilo en Australia.

El asunto llegó incluso a la agenda del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que instó a las autoridades australianas a ofrecer refugio a las deportistas ante el riesgo de represalias por su gesto. La cadena pública IRIB había calificado de "traidoras" a las jugadoras por su protesta, en un contexto marcado por la presión de Estados Unidos e Israel sobre el país asiático.