Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), milicias iraquíes de corte proiraní integradas de forma parcial en el entramado de seguridad del país, han denunciado en la madrugada de este martes la muerte de su responsable de operaciones en la provincia de Anbar, en el oeste de Irak, junto a varios combatientes, tras un ataque aéreo que atribuyen a Estados Unidos.
“En un acto de agresión flagrante y cobarde, el comandante de las operaciones de Anbar en las Fuerzas de Movilización Popular, Saad Dawai al Baiyi, ha muerto junto con un grupo de sus heroicos compañeros, como consecuencia de un ataque aéreo estadounidense a traición contra el cuartel general mientras cumplían con su deber nacional”, han denunciado las propias FMP en un comunicado en el que no han concretado el número de víctimas.
En el mismo texto, el grupo ha calificado el bombardeo como “crimen atroz” y lo ha descrito como “una flagrante violación de la soberanía de Irak, un peligroso desprecio por la vida de sus hijos y (que) revela una vez más la naturaleza de la estrategia agresiva que no respeta el Derecho Internacional ni las normas humanitarias”.
Estas milicias, entre las que figura Kataib Hezbolá, han recalcado que la caída de sus miembros incrementará su “firme resolución y determinación de proteger Irak y defender su soberanía por todos los medios legítimos”. Al mismo tiempo, han hecho “plenamente responsables a las fuerzas políticas de enfrentar estas reiteradas violaciones estadounidenses y de adoptar posturas claras y decisivas que preserven la soberanía del país y pongan fin a estas peligrosas transgresiones”.
Las formaciones armadas proiraníes iraquíes mantienen un pulso constante con las tropas estadounidenses desde el arranque de la ofensiva contra Irán lanzada por sorpresa por Washington junto a Israel el pasado 28 de febrero. Desde esa fecha, las FMP han sido objetivo de diversos ataques aéreos, mientras que bases y activos de Estados Unidos en territorio iraquí también han sufrido impactos. Entre ellos se encuentra la Embajada estadounidense en Bagdad, aunque en los últimos días se ha observado una cierta tregua en torno a la sede diplomática.