Las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), grupo paramilitar sudanés, han reconocido que un destacamento propio se vio implicado la semana pasada en un enfrentamiento con el Ejército de Chad después de traspasar la frontera hacia el país vecino. El incidente, según han explicado, se debió a "un error no intencionado" ocurrido mientras "perseguían" a militares sudaneses, en el contexto de la guerra iniciada en abril de 2023 en Sudán, que mantiene al país sumido en una grave crisis humanitaria.
En su nota oficial, las RSF han indicado que "lamentan profundamente" lo ocurrido y han trasladado sus "sinceras condolencias" a "las hermanas fuerzas chadianas" por la muerte de varios soldados durante los combates. Al mismo tiempo, han remarcado que "respetan totalmente la soberanía del hermano Chad y sus fronteras reconocidas internacionalmente" y han elogiado los "esfuerzos significativos" de las autoridades chadianas al acoger a refugiados sudaneses y "apoyar la paz y la estabilidad en Sudán y en la región".
El comunicado también destaca el "prominente papel regional" del presidente de Chad, Mohamed Idriss Déby, e insiste en que "lo sucedido no fue en absoluto intencionado, sino que fue resultado de un error no intencionado durante unas operaciones sobre el terreno destinadas a perseguir a milicias del Ejército de Hermanos Musulmanes --en referencia a las Fuerzas Armadas sudanesas-- y a mercenarios llegados desde territorio del hermano Chad".
Según la versión de las RSF, estos combatientes y mercenarios "huyeron hacia territorio chadiano, en línea con un plan deliberado para provocar un enfrentamiento" entre el grupo paramilitar y las Fuerzas Armadas de Chad. La organización ha mostrado su respaldo a que se abra una investigación sobre lo sucedido y a que cualquier persona responsable de "negligencia" responda ante la justicia y reciba "un castigo apropiado".
Por su parte, las autoridades chadianas denunciaron el incidente el pasado 16 de diciembre y aseguraron que siete de sus militares perdieron la vida en los choques, además de acusar al Ejército sudanés de violar su espacio aéreo durante estos hechos.
La actual guerra civil en Sudán se desencadenó por las profundas discrepancias sobre el proceso de integración de las RSF en el Ejército regular, lo que hizo descarrilar la transición política abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya muy debilitada después del golpe de 2021 que apartó del poder al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, en el que intervienen diversos países que respaldan a las partes enfrentadas, ha colocado a Sudán en una de las peores crisis humanitarias del planeta, con millones de personas desplazadas y refugiadas. La comunidad internacional ha alertado, además, del avance de enfermedades y de la destrucción de infraestructuras esenciales, lo que impide prestar asistencia a cientos de miles de afectados.