El comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha advertido este lunes de que la dramática situación que atraviesan los palestinos, tanto en Gaza como en Cisjordania y Líbano, corre el riesgo de quedar relegada a un segundo plano por la escalada bélica en Irán, iniciada hace algo más de una semana tras la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra el país, y ha expresado su preocupación por que la segunda fase del plan de paz impulsado por Washington “se estanque”.
“Lo que ha cambiado es que hoy se habla aún menos de Gaza, se habla aún menos de la situación en Cisjordania en los medios de comunicación, cuando sabemos que a diario en Cisjordania se producen actos violentos por parte de los colonos. Solo la semana pasada murieron seis personas, y todas estas acciones se llevan a cabo con total impunidad, la presión ejercida sobre los palestinos en Cisjordania crea una atmósfera de miedo y ansiedad. Hay puestos de control por todas partes, la gente duda en desplazarse de un pueblo a otro y esto también tiene consecuencias en la situación económica y hace que la vida sea cada vez más insoportable para los palestinos”, ha denunciado en una entrevista concedida a Europa Press, en la que ha lamentado además la muerte de más de 600 personas desde, y a pesar de, la tregua sellada en octubre del año pasado.
Lazzarini ha sostenido que se trata de “un alto el fuego que hoy en día solo existe nominalmente porque se producen violaciones a diario, hay operaciones militares a diario” y ha descrito que “la vida en Gaza es (una vida) de miseria, falta de todo, la gente vive en ruinas, los refugios no son adecuados, pasan horas cada día (...) buscando agua potable”.
En la misma línea, ha indicado que “no ha habido compensación” por parte de Israel tras los días de cierre de los pasos fronterizos de la Franja después del inicio de los bombardeos sobre Irán. Ha recordado que el envío de suministros a Gaza sigue sometido a un estricto régimen de vetos: “No hay que olvidar que el transporte humanitario a Gaza se realiza bajo un régimen de restricciones. Hay muchos productos considerados de doble uso que están prohibidos, lo que podría afectar a la mayoría de las piezas de repuesto. (...) no hay que olvidar que siempre hay restricciones muy estrictas y que, de hecho, el envío de ayuda no se realiza en las cantidades que se esperaban inicialmente en el momento en que se acordó el plan de paz”, ha explicado.
El responsable de la UNRWA ha reconocido que “el temor hoy es que la segunda fase no sea una prioridad, dados los últimos acontecimientos que tienen lugar en la región”, en una contienda que ya afecta a más de una decena de países y ha causado más de 1.200 fallecidos y 10.000 heridos solo en territorio iraní.
Según ha advertido, la guerra “frenará, si no paralizará, la aplicación de los puntos siguientes” del plan de paz auspiciado por el presidente estadounidense, Donald Trump. “¿Qué significa esto? Significa más statu quo, más miseria para la población de Gaza (y) un alto el fuego que se viola regularmente (...). En Gaza la gente puede seguir muriendo violentamente a causa de la guerra, por lo que, efectivamente, el temor hoy en día es que el proceso se estanque”, ha reiterado.
Lazzarini se ha preguntado “hasta cuándo”, subrayando la escasa actividad de la denominada Junta de Paz: “La pregunta es hasta cuándo, porque, que yo sepa, la Junta de Paz solo ha celebrado dos reuniones. Una inaugural, que vimos en Davos. Otra casi igual de inaugural, que tuvo lugar en Washington. Pero no hemos oído hablar de otras reuniones. Pero es cierto que ahora se ha creado un comité técnico palestino. (El diplomático búlgaro Nickolay) Mladenov es el encargado de la coordinación, pero, que yo sepa, el comité técnico palestino aún no ha llegado a Gaza y se está haciendo esperar”, ha manifestado.
En este contexto, ha denunciado que “la presión se ha intensificado y nuestra operación en Gaza se ha visto limitada”, reivindicando el papel central de la UNRWA para el “éxito” del plan en el enclave, al considerar que la agencia “podemos contribuir a desarrollar la capacidad de las futuras instituciones palestinas que, al final del proceso, podrían hacerse cargo de nuestra mano de obra y nuestros conocimientos técnicos y, de hecho, volver a convertir la agencia en temporal”. “Quizás, si realmente nos comprometemos con un plan de paz, eso también podría permitir preparar la salida de la Agencia y volver a convertirnos en lo que siempre deberíamos haber sido, una agencia temporal”, ha defendido.
UNRWA, bajo sospecha y en el punto de mira desde el 7 de octubre
Lazzarini ha recordado asimismo que la UNRWA se ha convertido en “objetivo de la guerra” desde el 7 de octubre de 2023, cuando el ataque de Hamás contra Israel dejó unos 1.200 muertos y 250 secuestrados, y ha lamentado los intentos de las autoridades israelíes de asociar a la agencia con la milicia palestina.
“Muchos políticos decían que Hamás es Gaza, Gaza es Hamás (...). Es un argumento que se ha utilizado constantemente y, evidentemente, actúa como un freno, porque en cuanto acusas a la entidad de estar infiltrada o manipulada por Hamás, nadie quiere estar en contacto con ella ni correr el riesgo de estar asociado a ella”, ha apuntado.
En relación con las acusaciones del Gobierno israelí sobre la supuesta pertenencia de empleados de la UNRWA a Hamás, que una comisión independiente concluyó que carecían de pruebas, ha lamentado que “nunca” recibieron datos concretos de las autoridades. “Tuvimos cientos de denuncias (...) y cada vez que se producía una denuncia, pedíamos información para poder abrir una investigación, pero en dos años nunca obtuvimos nada. Hemos escrito más de 150 cartas solicitando información. Hemos pedido la misma información a todos los países que podrían tener información compartida por los israelíes sobre estas cuestiones, pero nunca hemos recibido nada”, ha asegurado.
“Yo siempre he sido muy claro. No operamos en un entorno sin riesgos, y eso lo aceptamos, pero una vez que se nos señala un problema de este tipo, aplicamos una política de tolerancia cero. Y cuando tenemos pruebas, podemos tomar medidas efectivas. Después fuimos atacados políticamente, diplomáticamente, legislativamente, legalmente, evidentemente tuvo un impacto en la confianza de los donantes, pero el hecho de que nadie lo aceptara también abrió la puerta a que las organizaciones nos acusaran cada vez que nos convertíamos en un altavoz de lo que ocurre en la Franja de Gaza, y para silenciarnos, para reducirnos al silencio, se utiliza la etiqueta de infiltración de Hamás”, ha señalado, lamentando que esto haya “funcionado”, y recordando que alrededor de 30 ONG internacionales han visto restringido su acceso a la Franja.
Desacato abierto al Derecho Internacional Humanitario
Interrogado sobre el cuestionamiento del sistema internacional, Lazzarini ha subrayado que “no es nuevo que se viole y se incumpla el Derecho Internacional Humanitario”, pero sí lo es el “desacato abiertamente” ejercido por los propios Estados miembros de la ONU. “Antes, siempre buscaban un argumento para explicar por qué no se trataba de una violación. Hoy en día, ya no es necesario”, ha declarado.
Pese a ello, ha defendido que el Derecho Internacional “sí existe”. “Es mejor tener un Derecho Internacional que no se respete necesariamente, pero al menos se puede señalar una violación o un tipo de acción o algo que no debería haber ocurrido. En lugar de decir que ya no existe, hay que levantarse para hacer que se respete. En Gaza hemos visto dos años de total impunidad. No ha habido consecuencias de ningún tipo. Ni diplomáticas, ni políticas, ni económicas. Sin embargo, si se puede violar con total impunidad, es una invitación a más violaciones”, ha alertado.