El comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha advertido este lunes de que la población palestina en la Franja de Gaza “se está muriendo de frío” a causa del temporal invernal de los últimos días y de las precarias condiciones en las que intenta sobrevivir en plena ofensiva israelí, iniciada hace más de dos años.
“Con las fuertes lluvias y el frío traídos por la tormenta 'Byron', la gente en la Franja de Gaza se está muriendo de frío. Las ruinas inundadas donde se refugian se están derrumbando, provocando una mayor exposición al frío”, ha manifestado el jefe de la UNRWA en un mensaje publicado en su perfil de la red social X.
El responsable de la agencia ha subrayado que los trabajadores humanitarios “están luchando para satisfacer las necesidades, en medio de continuas restricciones al ingreso de tiendas de campaña y otros materiales de refugio a Gaza”, ya que los suministros de la UNRWA “llevan meses esperando para entrar” en el enclave palestino. Por ello, ha reclamado “permitir el ingreso de ayuda a gran escala y sin demora para evitar que más familias desplazadas corran grave peligro”.
Falta de suministros y rutas limitadas
Por su parte, la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) en Gaza, Olga Cherevko, ha admitido que las necesidades humanitarias “superan” la capacidad y la velocidad con la que pueden “responder y brindar ayuda”, dado que “todavía no llegan suficientes suministros”, especialmente materiales para refugios, para reparar infraestructuras y para recomponer los sistemas que “existían antes de la destrucción”.
“Seguimos enfrentándonos a muchísimos impedimentos, incluyendo el hecho de que todavía tenemos un número limitado de rutas. Dentro de Gaza, donde podemos transportar mercancías, todavía hay un número limitado de cruces abiertos, aunque solicitamos constantemente que se abran cruces adicionales y que operen de forma sistemática y fiable”, ha asegurado.
En esta línea, ha recalcado que “todos” los obstáculos “deben eliminarse” para poder mantener una respuesta a gran escala “lo más rápido posible”: “Porque tenemos la capacidad, pero nos vemos limitados a acelerar el proceso y a satisfacer realmente las necesidades de la gente, ya que aumentan a un ritmo mayor al que podemos”.
Cherevko ha detallado que la OCHA ha priorizado el apoyo específico para el invierno en la Franja, ya que las numerosas tormentas registradas en las últimas semanas han provocado inundaciones en varias zonas del enclave y han dejado a alrededor de 1,3 millones de personas necesitadas de refugio. “Les hemos brindado ayuda (...) porque cuando llegaron las tormentas, muchas personas lo perdieron todo”, ha relatado.
En un periodo de apenas tres, cuatro días, la oficina ha distribuido alrededor de 3.800 tiendas de campaña, más de 4.500 lonas y miles de artículos de cama, entre otros materiales. En ese intervalo, han asistido a unas 4.800 familias. “Y seguimos haciéndolo a diario”, ha asegurado, advirtiendo de que las condiciones “siguen siendo muy difíciles”, con un riesgo creciente de hipotermia entre la población desplazada.