El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha presentado este martes disculpas públicas a la nación tras el fallecimiento de 14 personas en el incendio registrado la semana pasada en una planta de componentes para automóviles situada en la ciudad de Daejeon, en el centro del país, siniestro en el que además resultaron heridas otras 60 personas.
“Quiero enviar mis más profundas condolencias a las víctimas y a sus allegados y familiares”, ha afirmado Lee, que ha dicho sentirse “profundamente triste como el responsable estatal de mayor rango de que los accidentales laborales de este tipo sigan ocurriendo”.
El mensaje del mandatario se produce después de su desplazamiento el sábado al lugar del suceso, donde mantuvo encuentros con familiares de los fallecidos y heridos y se comprometió a poner en marcha una investigación a fondo sobre las causas del fuego, con el objetivo de diseñar nuevos protocolos de prevención y “evitar tragedias similares de cara al futuro”.
En esta línea, ha reclamado a las autoridades competentes que refuercen tanto las medidas de seguridad laboral como los mecanismos de compensación para los allegados de las víctimas, a quienes también se ofrecerá apoyo psicológico, de acuerdo con la información difundida por la agencia de noticias surcoreana Yonhap. “El Gobierno debe realizar las inspecciones pertinentes en fábricas de este tipo para garantiza que se cumplen los sistemas de seguridad correctamente”, ha añadido.
Las tareas de extinción llevadas a cabo durante el fin de semana se vieron dificultadas por la existencia en el interior de la fábrica de unos 200 kilogramos de sodio, un material que podía llegar a provocar una explosión si no era manipulado con las debidas precauciones.