Las autoridades de Líbano han confirmado este viernes el fallecimiento de al menos 13 integrantes de sus fuerzas de seguridad como consecuencia de ataques lanzados por el Ejército israelí contra la sede de la Dirección Regional de Seguridad del Estado en Nabatiyé, en el sur del país.
Según un comunicado del organismo, difundido por la agencia oficial NNA, los bombardeos israelíes efectuados durante la jornada tenían “como objetivo” las instalaciones de la Gobernación de Nabatiyé, donde se ubica el cuartel, lo que habría provocado la muerte de estos agentes, “que continuaban desempeñando sus funciones al servicio de los ciudadanos en las delicadas circunstancias que atraviesa Líbano”.
El presidente del país, el general Joseph Aoun, trasladó sus condolencias al director general de la Seguridad del Estado, el general Edgar Lawand, en una conversación telefónica recogida igualmente por NNA. Durante esa llamada, el mandatario subrayó que “Atacar a las instituciones estatales y a los organismos de seguridad no disuadirá a Líbano de defender su derecho a proteger su territorio y preservar su soberanía”, al tiempo que reiteró su llamamiento a la comunidad internacional para que intervenga y ponga fin a los repetidos ataques de Israel contra territorio libanés.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comunicó este jueves que ha dado instrucciones para mantener conversaciones directas con Beirut con el objetivo de explorar unas eventuales relaciones pacíficas. No obstante, remarcó que la tregua alcanzada esta semana entre Estados Unidos e Irán no se hará extensiva a Líbano.
Desde el inicio de la última ofensiva, el pasado 2 de marzo, casi 1.900 personas han perdido la vida en el país, entre ellas más de 300 solo este miércoles, cuando, en plena tregua entre Washington y Teherán, Israel lanzó su ataque más amplio contra territorio libanés.