Líbano busca negociar con Israel para frenar una “guerra sin sentido” y evitar otra Gaza

Aoun defiende la vía diplomática pese a la oposición de Hezbolá y alerta del riesgo de una escalada interna

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El presidente de Líbano, Joseph Aoun Marwan Naamani/dpa

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El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha asegurado este domingo que su Gobierno mantiene contactos diplomáticos activos para abrir una vía de negociación con Israel que permita frenar la escalada militar y evitar una destrucción similar a la vivida en Gaza.

Líbano busca una salida diplomática

Durante una comparecencia pública, Aoun ha insistido en que el país trabaja junto a “países amigos” para mediar en el conflicto y poner fin a lo que ha calificado como una “guerra sin sentido”.

“Nuestro pueblo está cansado de las guerras”, ha afirmado, advirtiendo además del riesgo de que Israel pretenda “convertir el sur del Líbano en una nueva Gaza”. Por el momento, según ha señalado, Israel no ha respondido a estos intentos de contacto.

Tensiones internas y el papel de Hezbolá

El presidente ha reconocido que esta estrategia diplomática no cuenta con el respaldo unánime dentro del país, en una referencia implícita a Hezbolá, que se ha opuesto históricamente a cualquier negociación con Israel y que participa activamente en el conflicto.

Pese a ello, Aoun ha defendido con firmeza la vía política: “La diplomacia no es rendición”, ha subrayado.

El mandatario ha puesto cifras al impacto de la guerra en Líbano, con más de 400 muertos, 4.000 heridos y más de 1,2 millones de desplazados, además de la destrucción de miles de viviendas.

El precedente de Gaza como advertencia

Aoun ha utilizado el caso de Gaza como ejemplo de las consecuencias de prolongar el conflicto. “Gaza ha sido destruida y más de 70.000 personas han muerto. Al final, fueron a negociar”, ha recordado.

En este sentido, ha defendido la necesidad de anticiparse y abrir el diálogo antes de que el daño sea irreversible, con el objetivo de frenar la actual espiral de violencia.

Riesgo de inestabilidad interna

En el plano interno, el presidente ha lanzado un mensaje contundente ante el temor a una escalada de tensiones dentro del país. “La mano que se extienda contra la paz civil será cortada”, ha advertido, descartando la posibilidad de una nueva guerra civil, que ha calificado como una “ilusión”.

Sin embargo, el contexto sigue siendo delicado. El conflicto con Israel y la implicación de Hezbolá han reactivado los riesgos de fractura interna, especialmente tras la decisión del Gobierno libanés de ilegalizar las actividades armadas de la milicia chií y avanzar en su desarme, una cuestión que ya había generado fricciones en los últimos meses.

Un equilibrio frágil

Las palabras de Aoun reflejan el intento del Ejecutivo libanés de equilibrar la presión militar externa con la estabilidad interna, en un momento en el que el país afronta uno de los escenarios más complejos de los últimos años.

Con el conflicto en plena escalada y sin señales claras de respuesta por parte de Israel, la apuesta por la diplomacia se presenta como una vía incierta, pero cada vez más urgente para evitar una crisis de mayor alcance.