El ministro de Exteriores de Líbano, Yusef Ragi, ha llamado este jueves a consultas al encargado de negocios de Irán, apenas un día después de que la milicia chií Hezbolá y la Guardia Revolucionaria iraní hicieran público un ataque coordinado contra Israel, en el contexto de la escalada de violencia desatada tras la ofensiva lanzada por fuerzas estadounidenses e israelíes contra el país persa.
Ragi, que ha condenado “cualquier injerencia en los asuntos internos de Líbano”, ha explicado que el representante iraní ha sido citado en la sede del Ministerio de Exteriores y ha señalado que ha ordenado “se transmita la firma objeción de Líbano frente a incidentes y declaraciones que constituyen una clara violación de la soberanía”.
“Esto supone un incumplimiento de las decisiones de nuestro Gobierno”, ha recalcado, de acuerdo con un mensaje difundido en redes sociales. El jefe de la diplomacia libanesa ha cargado en reiteradas ocasiones contra Hezbolá y ha acusado con anterioridad a Teherán de “intervenir” en los asuntos internos libaneses mediante su respaldo al grupo chií.
El miércoles, Hezbolá informó de un ataque conjunto con Irán contra áreas del norte de Israel. Este jueves, el Ejecutivo israelí ha advertido con “tomar” Líbano para neutralizar la “amenaza” que representa Hezbolá, en plena campaña de bombardeos e incursiones terrestres en represalia por el lanzamiento de proyectiles por parte de la milicia, que responde así al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.