Líbano veta la actividad armada de Hezbolá y le exige la entrega total de su arsenal

Líbano prohíbe la actividad armada de Hezbolá, ordena su desarme total y refuerza la vía diplomática en plena escalada con Israel.

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El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam. FRANK VAN BEEK

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El Gobierno de Líbano ha decidido este lunes prohibir “toda la actividad militar” del partido-milicia chií Hezbolá y ha reclamado a sus integrantes que entreguen íntegramente su armamento. Esta orden llega pese a que, a mediados de febrero, las fuerzas libanesas calculaban que necesitarían entre cuatro y ocho meses adicionales para culminar la segunda fase del plan de desarme.

Según ha informado el Consejo de Ministros, tras “largas reuniones en el palacio presidencial, se ha decidido prohibir toda su actividad”, al tiempo que ha condenado “cualquier ataque perpetrado desde territorio libanés”, en un contexto marcado por los choques desatados tras la ofensiva sorpresa lanzada el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán.

El Ejecutivo ha subrayado que “la decisión entre la guerra y paz depende única y exclusivamente del Estado”. En esa línea, el primer ministro, Nawaf Salam, ha señalado en rueda de prensa que “Hezbolá debe rendirse y entregar todas las armas que continúan ilegalmente en poder del grupo para pasar a formar solo un partido político”.

El jefe de Gobierno ha recalcado que “el Estado libanés declara su rechazo absoluto, sin ambigüedad ni interpretación alguna, a cualquier acción militar o de seguridad lanzada desde territorio libanés fuera del marco de sus instituciones legítimas”, y ha instado a la formación chií a “ceñirse a la esfera política dentro de los marcos constitucionales y legales, de manera que se consagre la exclusividad de las armas”.

En consecuencia, el gabinete ha dado órdenes a las fuerzas de seguridad para impedir “cualquier acción militar por parte de los milicianos del grupo y detener a los que toman este tipo de medidas”. Salam ha añadido que “el Ejército debe seguir adelante con su plan de desarme de este tipo de grupos por todos los medios posibles”.

El Consejo ha resaltado que, “con el firme compromiso de evitar que Líbano se vea arrastrado a un conflicto en medio de la tensa situación regional, el Consejo insta a obtener un compromiso claro y definitivo de la parte israelí de cesar todos los ataques contra el territorio libanés. (...) El Consejo declara su plena disposición a reanudar las negociaciones sobre este asunto con participación civil y auspicios internacionales”.

Asimismo, el Ejecutivo ha encargado al Ministerio de Exteriores “intensificar los contactos diplomáticos con la comunidad internacional y los países hermanos y amigos para detener la agresión israelí y poner en marcha las resoluciones internacionales pertinentes” y ha aprobado medidas para “dar refugio a los desplazados”.

La resolución se adopta después de que Israel haya iniciado una “campaña ofensiva” contra Hezbolá, tras una fuerte oleada de bombardeos que ha causado decenas de muertos en respuesta al lanzamiento de proyectiles desde territorio libanés como represalia por el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en la campaña de ataques de Estados Unidos e Israel.

Las autoridades israelíes sostienen, no obstante, que Hezbolá “se rearma más rápidamente de lo que es desarmado”. El partido-milicia, por su parte, rechaza cualquier proceso de desarme que no vaya acompañado del fin de la ocupación israelí de Líbano y exige al Gobierno que actúe para que Israel respete el alto el fuego acordado en noviembre de 2024.