La Audiencia Nacional ha acordado dejar en libertad provisional al ciudadano ucraniano arrestado el pasado mes de marzo en Elda (Alicante) en el marco de una investigación dirigida por la Oficina Federal de Policía Criminal alemana (BKA), al que se le atribuyen labores de espionaje al servicio de Rusia.
Fuentes jurídicas consultadas por Europa Press señalan que la responsable del Juzgado de la Plaza 3 del Tribunal Central de Instancia, la magistrada María Tardón, ha adoptado esta resolución siguiendo el criterio de la Fiscalía, que había interesado la excarcelación del investigado.
De acuerdo con esas mismas fuentes, la jueza ha fijado varias medidas cautelares: el investigado deberá facilitar un domicilio y un número de teléfono para poder ser localizado en todo momento y tendrá la obligación de comparecer en un juzgado cada 15 días.
El día de su arresto, la Policía Nacional informó de que sobre el detenido en Alicante pesaba una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) dictada por las autoridades judiciales de Alemania. “El arrestado está acusado de realizar presuntas actividades de espionaje encargadas por actores ubicados en Rusia”, ha precisado. Las fuentes jurídicas consultadas subrayan que dicha OEDE continúa en fase de tramitación.
La implicación de una colaboradora
La Fiscalía Federal alemana ya había avanzado que la BKA llevó a cabo una operación conjunta con la Policía Nacional española, que se saldó con la detención en Elda de un ciudadano ucraniano de 43 años y, de forma paralela, con el arresto de una mujer rumana de 45 años en la localidad de Rheine, en el noroeste de Alemania.
Según las pesquisas coordinadas por la Fiscalía General de Alemania, el principal sospechoso habría realizado actividades de inteligencia en territorio alemán antes de desplazarse a España. El objetivo de estas vigilancias era un ciudadano alemán que se dedica al envío de drones y componentes tecnológicos a Ucrania en el contexto de la actual guerra.
Además, la Policía Nacional ha añadido que el detenido habría estado obteniendo información sensible sobre la persona vigilada, recurriendo tanto al rastreo en redes sociales como a seguimientos físicos directos.
La presunta colaboradora, una mujer de nacionalidad rumana, fue igualmente detenida el pasado lunes en la ciudad alemana de Rheine en una operación en la que intervinieron unidades especiales y la Oficina Regional de Investigación Criminal de Baviera.