El Tribunal Regional de Klaipeda ha impuesto penas de siete años de prisión a una pareja de ciudadanos lituanos tras considerarlos culpables de recopilar información sensible sobre las capacidades militares del país para entregarla a Bielorrusia.
Mindaugas Januitis y Tatjana Beleckaja, ambos lituanos, actuaban conjuntamente y, según la investigación, su cometido consistía en obtener datos sobre el potencial militar de Lituania, Estado miembro de la Unión Europea y de la OTAN, que posteriormente trasladaban a Minsk. De acuerdo con la cadena RLT, la magistrada concluyó que “tanto Januitis como Beleckaja trabajan para el servicio secreto bielorruso desde mayo de 2022”.
Las autoridades judiciales de Lituania detallan que la pareja viajó a Minsk en mayo de 2022, donde aceptaron colaborar como intermediarios con determinados representantes del Ejército bielorruso. Desde ese primer encuentro y hasta su arresto en 2023, llevaron a cabo labores de obtención de datos para el Directorio Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Bielorrusia.
Los dos procesados fueron arrestados en noviembre de 2023 y permanecen en prisión preventiva desde hace más de dos años, un periodo que se descontará de la condena de siete años de cárcel. El fallo aún no es firme y puede recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia en un plazo de hasta 20 días.
Januitis y Beleckaja percibieron 8.500 euros a cambio de facilitar información de inteligencia sobre las Fuerzas Armadas lituanas, el material de la OTAN, la actividad de la oposición bielorrusa en el exilio y la Unión del Rifle lituana, organización de la que Januitis formó parte hasta su expulsión en 2024.
Según han indicado las autoridades, la pareja seguía de cerca infraestructuras y movimientos de carácter militar utilizando teléfonos móviles, cámaras y dispositivos de grabación. Actuaban con discreción y mantenían encuentros clandestinos con agentes de los servicios de inteligencia bielorrusos.
Aunque los datos obtenidos por estos espías al servicio de Bielorrusia no estaban clasificados como secretos oficiales, el Tribunal Regional de Klaipeda ha determinado que se trataba de información delicada y de gran utilidad potencial para una eventual operación militar contra Lituania.