Londres rechaza las acusaciones de Rusia contra un empleado de su Embajada en Moscú

Londres rechaza las acusaciones rusas contra un empleado de su Embajada en Moscú tras ordenarse su expulsión por supuestos lazos con la Inteligencia británica.

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La ministra de Exteriores de Reino Unido, Yvette Cooper, durante una rueda de prensa en Berlín en diciembre de 2025 (archivo) Europa Press/Contacto/Bernd Elmenthaler

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El Ejecutivo de Reino Unido ha desestimado este jueves las “acusaciones malintencionadas e infundadas” dirigidas contra un miembro del personal de su Embajada en Rusia, después de que Moscú ordenara su expulsión alegando supuestos vínculos con los servicios de Inteligencia británicos.

Un portavoz del Ministerio de Exteriores británico, en declaraciones a Europa Press, ha subrayado que “no es la primera vez que el Kremlin formula acusaciones malintencionadas e infundadas contra nuestro personal”, recordando que las autoridades rusas han dado a esta persona un plazo de dos semanas para abandonar el país.

El mismo portavoz ha añadido que “sus actos contra diplomáticos británicos surgen de la desesperación y acciones como esta socavan las condiciones básicas necesarias para el funcionamiento de las misiones diplomáticas”, antes de remarcar que Londres “está sopesando cuidadosamente” las posibles medidas que podría adoptar como “respuesta”.

Previamente, el Ministerio de Exteriores ruso había informado de que la encargada de negocios británica en Moscú, Danae Dholakia, fue citada para trasladarle una “firme protesta” a raíz de “las informaciones recibidas por las autoridades competentes de Rusia sobre los lazos entre un trabajador del personal diplomático de su Embajada con los servicios de Inteligencia de Reino Unido”.

Según el comunicado ruso, “Dholakia ha sido informada de que, ante esta situación y en línea con el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de Viena, la acreditación de esta persona ha sido revocada”, insistiendo además en que Moscú “no tolerará en territorio ruso las actividades de oficiales de Inteligencia británicos no declarados” y que seguirá actuando “en línea con los intereses de seguridad nacional”.