Los representantes legales de Peter Mandelson han asegurado este miércoles que el exministro laborista y exembajador de Reino Unido en Estados Unidos, vinculado a la rama británica del caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein, fue detenido el lunes pasado bajo una premisa errónea de que pretendía abandonar el país.
“Peter Mandelson fue arrestado ayer a pesar de que existía un acuerdo con la Policía para que asistiera a una entrevista el próximo mes de manera voluntaria. El arresto se produjo a raíz de una sugerencia infundada de que estaba planeando abandonar el país y establecer su residencia permanente en el extranjero”, han señalado los abogados en declaraciones a la cadena BBC.
En la misma línea, la defensa ha recalcado que dicha sospecha carece de cualquier fundamento. “No hay absolutamente nada de verdad en tal insinuación”, han subrayado, insistiendo en que la versión que apunta a una posible fuga al extranjero no responde a la realidad.
Los abogados de Mandelson han explicado que han solicitado formalmente al Servicio de Policía Metropolitana “las pruebas en las que se basaron para justificar el arresto”, después de remarcar que la “prioridad absoluta” de su cliente es “cooperar con la investigación policial” y aprovechar ese proceso para “limpiar su nombre”.
Las autoridades británicas arrestaron al antiguo dirigente laborista el lunes y lo mantuvieron retenido durante varias horas bajo “sospechas de mala conducta en un cargo público” relacionadas con sus lazos con Epstein. Está siendo objeto de pesquisas por, supuestamente, haber facilitado información confidencial al multimillonario estadounidense sobre el rescate de 500.000 millones de euros que la Eurozona se preparaba para aprobar en 2010, cuando ocupaba un puesto ministerial en el Ejecutivo del entonces primer ministro Gordon Brown (2007-2010).
El nombramiento de Mandelson como embajador en Washington en diciembre de 2024 ha generado una fuerte presión sobre el actual primer ministro británico, Keir Starmer, que se ha visto obligado a dar explicaciones públicas y a disculparse por haber confiado en la palabra del exembajador, alegando que desconocía la profundidad, la magnitud y el alcance de su relación con Epstein.