Los ataques de Irán recortan en 600.000 barriles diarios la producción de Arabia Saudí

Arabia Saudí reduce su producción en 600.000 barriles diarios tras ataques de Irán que golpean plantas clave y oleoductos, con víctimas y condena de Kuwait.

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Bandera de Arabia Saudí en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

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Las autoridades de Arabia Saudí han comunicado este jueves que la capacidad total de producción de crudo del reino se ha visto mermada en 600.000 barriles al día a raíz de los últimos ataques lanzados por Irán, en respuesta a la ofensiva desarrollada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Esta escalada se produce pese a que este martes Teherán y Washington han acordado una tregua.

Fuentes del Ministerio de Energía, citadas por la agencia oficial saudí SPA, han detallado que la planta de procesamiento de petróleo de Manifa, situada en la Provincia Oriental, en la costa este del país, ha sufrido una merma de unos 300.000 barriles diarios en su capacidad de producción debido a los ataques, después de una agresión previa contra la planta de Jurais, que ha registrado un descenso similar.

Asimismo, una estación de bombeo del oleoducto Este-Oeste --de 1.200 kilómetros, que enlaza el campo petrolífero de Abqaiq, en la Provincia Oriental, con Yanbu, atravesando la península Arábiga-- también se ha visto dañada. Este incidente ha provocado una caída cercana a los 700.000 barriles diarios en el volumen transportado por esta infraestructura, considerada una de las rutas esenciales de suministro hacia los mercados internacionales en los últimos tiempos.

En este contexto, las mismas fuentes han indicado que se han interrumpido operaciones en algunas instalaciones energéticas “vitales” del país, que habrían sido objetivo de “múltiples” ataques “recientes”, con un balance de al menos una persona fallecida y siete heridas, sin que se haya precisado la fecha exacta de estos incidentes.

La víctima mortal es un ciudadano saudí que trabajaba en el área de seguridad industrial de la Compañía Saudí de Energía, mientras que los heridos son otros siete empleados de la misma nacionalidad.

En cuanto a las áreas energéticas golpeadas por esta escalada de violencia en la región, Arabia Saudí ha mencionado instalaciones de producción y transporte, complejos petroquímicos, refinerías de petróleo y gas, así como infraestructuras del sector eléctrico en Riad, la Provincia Oriental y la ciudad portuaria industrial de Yanbu.

Los ataques también han alcanzado refinerías consideradas por el reino como “claves”, entre ellas las instalaciones de SATORP en Jubail, la refinería de Ras Tanura, la de SAMREF en Yanbu y la de Riad, lo que ha tenido un efecto directo sobre las exportaciones de productos refinados hacia los mercados globales.

A estos daños se suman los incendios declarados en las instalaciones de procesamiento de Juaymah, que han afectado negativamente a las ventas al exterior de gas licuado de petróleo y de líquidos de gas natural.

Tras conocerse estas pérdidas en la capacidad de bombeo saudí, el Ministerio de Exteriores de Kuwait ha expresado su “condena” y “repudio” en los términos “más enérgicos” ante la “agresión iraní criminal que ha afectado a las instalaciones energéticas” de su país vecino.

Según ha subrayado la diplomacia kuwaití en un comunicado, estas acciones constituyen “un ataque criminal flagrante y una violación escandalosa de todas las normas del Derecho Internacional, así como un peligroso escalamiento que se produce en el contexto de los intensos esfuerzos internacionales por la distensión, la reducción de tensiones y el restablecimiento de la estabilidad en la región”.