Los demócratas del Congreso condicionan el presupuesto de Seguridad Nacional a diez exigencias clave

Jeffries y Schumer condicionan la financiación de Seguridad Nacional a diez exigencias sobre uso de la fuerza, cámaras, registros y centros de detención.

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Los líderes del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (derecha), y en el Senado, Chuck Schumer (izquierda), de EEUU Europa Press/Contacto/Michael Brochstein

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Los máximos representantes del Partido Demócrata en el Congreso de Estados Unidos, Hakeem Jeffries en la Cámara de Representantes y Chuck Schumer en el Senado, han remitido este miércoles un documento en el que desgranan diez exigencias concretas sobre el funcionamiento del Departamento de Seguridad Nacional, cuyo presupuesto quedará en el aire si republicanos y demócratas no cierran un acuerdo en ambas cámaras antes del próximo viernes 13 de febrero.

El listado de condiciones, enviado al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, y al líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, plantea, entre otros puntos, vetar el uso de máscaras por parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y obligar a que el personal del Departamento de Seguridad Nacional muestre de forma visible sus credenciales, además de pronunciar su número de identificación y su apellido cuando así se les requiera.

Entre las peticiones centrales figura también la aprobación de una “política de uso razonable de la fuerza”, que imponga que todos los agentes reciban formación y certificación específicas y que sean “retirados del servicio” si se ven implicados en un incidente. Este bloque de medidas cobra especial relevancia tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes federales desplegados en la operación antimigratoria desarrollada en Minnesota. En este contexto, el texto reclama asimismo que las autoridades estatales y locales mantengan sus atribuciones para investigar posibles casos de uso excesivo de la fuerza.

En la misma línea, los dirigentes demócratas reclaman la implantación generalizada de cámaras corporales en los agentes y la homogeneización de uniformes y equipos para impedir la configuración de una “policía paramilitar”.

El documento insiste además en que los agentes federales no puedan acceder a propiedades privadas sin una orden judicial previa y que se les prohíba actuar en “lugares sensibles” como centros sanitarios, colegios, guarderías, iglesias o sedes judiciales.

Igualmente, las bancadas demócratas exigen que todos los centros de detención respeten unos estándares mínimos, entre ellos “el acceso inmediato a un abogado”. El texto contempla que el incumplimiento de estas garantías pueda ser perseguido también por las autoridades de cada estado.

Otra de las reclamaciones incluidas en la carta de Jeffries y Schumer es “detener la discriminación racial”, de forma que los efectivos de las diferentes agencias implicadas no lleven a cabo “detenciones, interrogatorios y registros basados en la presencia de una persona en determinados lugares, su trabajo, su idioma hablado y acento o su raza y etnia”.

En paralelo, los demócratas insisten en que cesen los “arrestos indiscriminados”, en la “verificación de que una persona no es ciudadana estadounidense” antes de su ingreso en centros de detención para migrantes y en reforzar los procedimientos relativos a las órdenes judiciales, tras los continuos retrasos de las autoridades federales a la hora de cumplir fallos que ordenan, por ejemplo, el retorno de personas detenidas de forma irregular.

Pese a que la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ya había adelantado que todos los agentes portarían cámaras corporales, la consecución de un pacto bipartidista que blinde a largo plazo el presupuesto del Departamento en torno a estas exigencias demócratas se prevé complicada. Según ha informado la cadena CNN, el presidente de la Cámara de Representantes ha rechazado de antemano dos de las peticiones: poner fin a los registros sin orden judicial y vetar que los agentes del ICE utilicen máscaras.

Las negociaciones, que cuentan con algo más de una semana antes de que expire la última prórroga de financiación aprobada, se producen un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara el proyecto de ley presupuestario avalado por la Cámara de Representantes que ha permitido la reapertura del Gobierno federal, tras un cierre parcial de tres días provocado por la falta de consenso bipartidista en torno a la partida de Seguridad Nacional y, en particular, por la actuación de sus agentes en Minnesota.