La insurgencia hutí de Yemen ha comunicado este sábado que se suma de manera directa a la guerra de Irán mediante el disparo de su primer misil contra territorio israelí desde que estalló el conflicto hace un mes.
Las fuerzas yemeníes, aliadas históricas de Teherán, han ratificado esta mañana lo que el Ejército israelí adelantó de madrugada: el inicio de una operación “en apoyo de la República Islámica de Irán y los frentes de resistencia en Líbano, Irak y Palestina, y en vista de la continua escalada militar, los ataques contra infraestructuras y la perpetración de crímenes y masacres contra nuestros hermanos”.
En este contexto, las fuerzas yemeníes han proclamado “la primera operación militar con un bombardeo de misiles balísticos dirigidos contra objetivos militares sensibles del enemigo israelí en el sur de la Palestina ocupada”.
El Ejército israelí, por su parte, se ha limitado a informar de la interceptación de al menos un proyectil en el sur del país, cuya irrupción en el espacio aéreo activó las sirenas de alerta en Beersheba.
“Esta operación”, añaden los hutíes, “coincidió con las heroicas operaciones llevadas a cabo por los hermanos muyahidines en Irán y Hezbolá en Líbano, y la operación logró con éxito sus objetivos gracias a Dios Todopoderoso”.
Los insurgentes, que controlan desde hace diez años la capital yemení, Saná, así como amplias zonas del territorio nacional, desempeñan un papel de peso en la actual escalada, al disponer de misiles y drones capaces de impactar en el sur de Israel cruzando el mar Rojo o sobrevolando Arabia Saudí o Jordania, cuyos sistemas defensivos están centrados ahora en derribar proyectiles iraníes.
“Nuestras operaciones, con la ayuda de Dios Todopoderoso, continuarán hasta que se alcancen los objetivos declarados y hasta que cese la agresión en todos los frentes de resistencia”, concluyen los hutíes.