El presidente del Consejo Político Supremo establecido por los hutíes en Yemen, Mahdi al Mashat, ha instado a los países árabes de Oriente Próximo a que eviten convertirse en "herramientas" que respalden la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Al Mashat ha reiterado el respaldo del movimiento hutí al "derecho a la legítima defensa" de Irán frente a la operación estadounidense-israelí y ha reclamado a los gobiernos de la región que no se conviertan en "una herramienta que apoye la aplicación de la agenda sionista-estadounidense", de acuerdo con la información difundida por la cadena de televisión Al Masirah.
Por el momento, los rebeldes yemeníes no han intervenido directamente en el conflicto en apoyo de Irán, su principal aliado en la zona. No obstante, en los últimos días varios dirigentes hutíes han subrayado que contemplan todas las posibilidades, entre ellas reanudar sus ataques contra el tráfico marítimo en el mar Rojo.
Las autoridades iraníes han confirmado en su balance más reciente más de 1.500 fallecidos a consecuencia de la ofensiva de Israel y Estados Unidos, entre los que figuran personalidades clave como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros responsables de los servicios de seguridad.
La operación militar se puso en marcha en pleno proceso de conversaciones entre Estados Unidos e Irán para tratar de cerrar un nuevo pacto nuclear, circunstancia que ha llevado a Teherán a responder con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares.