Los kurdos sirios podrán pedir la ciudadanía desde el lunes 6 de abril

Siria permitirá desde el 6 de abril que los kurdos soliciten la ciudadanía, en aplicación de un decreto que reconoce su identidad y deroga el censo de 1962.

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Banderas del Kurdistán y de Rojava, en el norte de Siria, en una manifestación Europa Press/Contacto/Roman Koziel

Banderas del Kurdistán y de Rojava, en el norte de Siria, en una manifestación Europa Press/Contacto/Roman Koziel

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El Ejecutivo sirio ha comunicado este miércoles que, a partir del próximo 6 de abril, la población kurda tendrá la posibilidad de tramitar su acceso a la ciudadanía siria, en aplicación del decreto promulgado el pasado mes de enero en Damasco, que reconoce sus derechos y su identidad propia.

“La Dirección General de Asuntos Civiles del Ministerio del Interior anuncia el inicio de la recepción de solicitudes de ciudadanía siria para quienes se encuentren amparados por el Decreto Legislativo número 13, que otorga la ciudadanía a los miembros de la comunidad kurda”, ha señalado el viceministro de la cartera, el general Ziad al Ayesh, en un comunicado difundido a través de la agencia de noticias estatal SANA.

De este modo, quienes cumplan los requisitos podrán acudir desde el lunes a los centros habilitados en la gobernación de Damasco y en las provincias de Alepo, Hasaka, Raqqa y Deir Ezzor, situadas en el noreste del territorio sirio.

Una vez registradas las peticiones, las autoridades revisarán la documentación y las evidencias aportadas, siguiendo los cauces legales vigentes y lo establecido en el decreto aprobado el 16 de enero por el Gobierno de Ahmed al Shara.

El texto, estructurado en ocho puntos y rubricado por el presidente de transición sirio, establece que “los ciudadanos kurdos sirios son considerados una parte esencial e integral del pueblo sirio, y su identidad cultural y lingüística es una parte inseparable de la identidad nacional siria, diversa y unificada”.

La norma reconoce el kurdo como “lengua nacional” y permite impartirla en los centros educativos públicos. Igualmente, deja sin efecto todas las disposiciones derivadas del polémico censo de 1962, que privó de la nacionalidad siria a unos 120.000 kurdos. Asimismo, fija el Nowruz como jornada festiva y recoge el compromiso de “adoptar un discurso nacional integral” en los medios de comunicación y en las instituciones educativas.