Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete han subrayado la relevancia de mantener la cohesión interna en la Unión Europea, al recordar que la unidad entre los socios comunitarios “tiene efectos”, como se ha visto con la rectificación de Estados Unidos en su amenaza de imponer aranceles. Al mismo tiempo, han insistido en la necesidad de preservar una relación sólida con la Casa Blanca, incluso cuando su actual inquilino, Donald Trump, complica el escenario.
“Europa debería estar absolutamente unida para proteger las relaciones con nuestros socios al otro lado del Atlántico, incluso si hoy es mucho más difícil que nunca”, ha afirmado el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, en una comparecencia ante la prensa previa a la cumbre extraordinaria del Consejo Europeo de este jueves, convocada para analizar la respuesta a Washington tras la crisis desencadenada por Groenlandia.
Tras admitir que “las relaciones transatlánticas han sufrido un daño permanente en las últimas dos semanas”, el dirigente polaco se ha declarado partidario de que Estados Unidos asuma “el liderazgo” en Occidente, aunque ha reclamado a los “socios en Washington” que entiendan “la diferencia entre dominación y liderazgo”.
En la misma línea, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha expresado su agradecimiento a Estados Unidos por haber dado marcha atrás en sus planes de tomar Groenlandia por la fuerza y de imponer sanciones a varios países europeos, y ha recalcado que “la unidad y la determinación” de los europeos “puede tener efectos”.
Según ha señalado, el giro de postura del magnate estadounidense “es el resultado de los esfuerzos conjuntos entre Europa y Estados Unidos por encontrar una manera de seguir adelante juntos en los tiempos tan difíciles que estamos indudablemente experimentando”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, también ha valorado positivamente la “vuelta a la calma” tras la retirada de los aranceles, un cambio que, a su juicio, demuestra que cuando la Unión Europea es objeto de amenazas “se hace respetar”.
“Simplemente esperamos que Francia sea respetada, que Europa sea respetada. Y cada vez que no lo sean, nos expresaremos y actuaremos con claridad”, ha insistido el mandatario francés, tras reivindicar la unidad de la Unión, su “previsibilidad” y el compromiso con “la paz, la estabilidad y un orden internacional tranquilo”.
A su llegada a la cumbre, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, también se ha dirigido a los medios, agradeciendo “todo el apoyo” recibido por la UE y defendiendo que “cuando Europa no está dividida” y los Veintisiete se mantienen “unidos”, los resultados terminan por hacerse visibles. “Creo que hemos aprendido algo”, ha concluido.