Los líderes de la UE reclaman rebajar la tensión en Irán para abrir paso a las negociaciones

Los líderes de la UE reclaman una rápida desescalada en Irán y Ormuz para frenar el alza energética y abrir paso a un proceso negociador.

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El presidente del Consejo Europeo, António Costa, con varios líderes de los Veintisiete durante una cumbre del Consejo Europeo. ALEXANDROS MICHAILIDIS

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, con varios líderes de los Veintisiete durante una cumbre del Consejo Europeo. ALEXANDROS MICHAILIDIS

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Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete han subrayado la urgencia de una desescalada en Oriente Próximo con el fin de dar “una oportunidad” a un proceso de diálogo entre Irán, Estados Unidos e Israel, enfrentados desde el pasado 28 de febrero en una guerra que se ha propagado por toda la región.

En el Consejo Europeo que se celebra este jueves, varias delegaciones han reclamado el “cese de las hostilidades” y el levantamiento del bloqueo del estrecho de Ormuz, cerrado por Teherán en respuesta a los ataques de Washington y Tel Aviv, una situación que está empujando al alza los precios de la energía a escala global.

Entre las voces más claras a favor de la desescalada figura el presidente francés, Emmanuel Macron, quien antes de la cumbre declaró que “todos los ánimos deberían calmarse” y que “los combaten deberían detenerse” aunque solo fuera durante unos días para intentar “dar una oportunidad a las negociaciones”.

Macron ha respaldado “una moratoria sobre las infraestructuras civiles y la población civil en este conflicto” y una “rápida desescalada” que ponga fin a “todos los bombardeos y ataques” contra instalaciones de gas, petróleo o incluso acuíferas, tal y como ha planteado recientemente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En una línea similar se ha manifestado el canciller alemán, Friedrich Merz, al asegurar que el bloque europeo está “dispuesto a ayudar” en un eventual proceso negociador, aunque ha advertido de que para ello “deben cesar las hostilidades” y “se necesita un mandato internacional” que por ahora no existe.

“Solo podremos implicarnos cuando callen las armas. Entonces, estaremos en estrecho contacto no solo con Israel, sino también con los Estados del Golfo (...). Y entonces podremos hacer muchas cosas, incluso en lo relativo a las rutas marítimas y mantenerlas abiertas”, ha añadido.

En esta misma dirección, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha mostrado “convencido” de que si Europa defiende el orden multilateral podrá “acabar con esta guerra pronto, podremos volver a sentar en la mesa aquellas partes que hoy están enfrentadas y encontrar soluciones pacíficas a conflictos que, por desgracia, no solamente están costando en vidas humadas, sino también en refugiados”.

A su juicio, “en momentos de turbulencia” y de “mucha niebla” como los actuales, lo esencial es que los dirigentes salvaguarden “los principios y los valores que nos han traído hasta aquí con décadas de paz, con décadas de prosperidad y con décadas de certidumbre”.

Una operación sin cobertura en el Derecho Internacional

La Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha evitado aventurar cuánto puede prolongarse la crisis en Oriente Próximo, al recordar que no tiene “una bola de cristal para decir cuándo acabará la guerra”, pero ha insistido en que la prioridad de la UE es “ver el fin de esta guerra” cuanto antes.

“Estamos viendo el caos que está causando en Oriente Próximo, pero también las ramificaciones que tiene en el resto del mundo”, ha señalado la responsable de la diplomacia europea, aludiendo al encarecimiento de la energía y al riesgo de escasez de fertilizantes.

Kallas ha subrayado que, por ahora, la UE desconoce “cuáles son los objetivos” de la operación lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán y que, además, “no está amparada por el Derecho Internacional”, puesto que el uso de la fuerza solo es legítimo en caso de defensa propia o mediante una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, no ha entrado en detalles sobre posibles negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Próximo, pero sí ha reivindicado el sistema multilateral como “instrumento fundamental” para salvaguardar un orden internacional basado en normas.

“Está claro que no hay alternativa a este orden, porque la alternativa es la guerra en Ucrania. La alternativa es la competencia desleal en el comercio, es una amenaza a la soberanía en Groenlandia y en otras partes del mundo. Por tanto, si queremos preservar la estabilidad y la paz, debemos defender el Derecho Internacional y reforzar el sistema multilateral”, ha sostenido.

Un contexto muy volátil para una misión en Ormuz

El recién nombrado primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, también se ha referido al conflicto con Irán. En declaraciones previas a su primer Consejo Europeo ha señalado que, aunque considera que “el brutal régimen de Irán” representa una amenaza para Europa y otros países de la región, “la guerra iniciadas por Estados Unidos e Israel” no es “una guerra de la que formemos parte”.

“Pero por el momento no hay una clara indicación de si hay una propuesta para una misión en el estrecho, y además la situación para empezar una misión en Ormuz es por el momento demasiado volátil. Así que necesitamos pone el foco en desescalar la guerra y después buscar medidas que podamos adoptar”, ha explicado.

El primer ministro de Chipre, Níkos Christodoulídis, cuyo país ejerce este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, ha avanzado que los líderes abordarán en la cumbre el papel que debe desempeñar la Unión de cara a una desescalada.

“Tenemos algunas ideas que quiero decirles que debatí ayer con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres. Esto es, desde el punto de vista técnico, un consenso con una dimensión política sin precedentes”, ha indicado, sin ofrecer más detalles.

Por su parte, el canciller austriaco, Christian Stocker, ha señalado que “las acciones de Estados Unidos son difíciles de predecir” y que su estrategia “es apenas reconocible”. Tras las críticas de Trump por la negativa europea a respaldar una misión en Ormuz, ha recalcado que “Europa y tampoco Austria van a permitir que se les chantajee”.

En la misma línea, el primer ministro esloveno, Robert Golob, ha defendido que la UE debe hacer “todo lo posible para proteger la infraestructura energética y para que esta guerra sin sentido acabe lo antes posible”, tras admitir que la situación en Irán “se está volviendo insostenible”.

Al mismo tiempo, el primer ministro belga, Bart De Wever, ha remarcado que la Unión Europea debe desempeñar un papel activo en cualquier iniciativa de diálogo para cerrar la crisis, al considerar incoherente que asuma la mayor parte del apoyo a Kiev sin estar presente directamente en las conversaciones.