Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países de la Unión Europea se reúnen este jueves en una nueva cumbre del Consejo Europeo marcada por la búsqueda de fórmulas para contener el encarecimiento de la energía provocado por la guerra en Oriente Próximo y el bloqueo por parte de Irán de la principal vía marítima mundial para el transporte de petróleo y gas, el estrecho de Ormuz.
El encuentro tiene lugar mientras persiste el veto de Hungría al préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania para cubrir sus urgentes necesidades de financiación, un bloqueo calificado de “completamente inaceptable” por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y sobre el que las capitales no esperan que Budapest dé marcha atrás, según señalan fuentes diplomáticas.
La reunión estaba concebida inicialmente para proseguir el debate sobre competitividad abierto en la cumbre informal de febrero en el castillo belga de Alden Biesen, pero la actualidad ha desplazado el foco hacia el conflicto en Oriente Próximo, sus derivadas económicas y el choque entre Ucrania, Hungría y Eslovaquia por el oleoducto Druzhba.
Los líderes de los 27 iniciarán la jornada con una intervención por videoconferencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que detallará cómo la guerra en Irán repercute en la invasión rusa de Ucrania y volverá a reclamar que la UE apruebe el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia y la ayuda macrofinanciera para su país, de la que necesita un primer desembolso en abril.
Fuentes diplomáticas advierten de que sería “calamitoso” y “sin precedentes” que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mantenga el bloqueo al préstamo a Ucrania, dado que fue respaldado por unanimidad en el Consejo Europeo de diciembre y las decisiones de este órgano tienen carácter jurídicamente vinculante.
Las mismas fuentes subrayan que “nunca se ha visto” que un dirigente cuestione de este modo un acuerdo alcanzado al máximo nivel político y pronostican que una amplia mayoría de Estados miembro se negará a aceptar las nuevas exigencias de Hungría para dar su “sí” al préstamo a Ucrania, puesto que ya obtuvieron concesiones en diciembre.
En consecuencia, se da por hecho que los 27 abandonarán la cumbre de este jueves sin pacto para desbloquear el préstamo a Ucrania ni el nuevo paquete de sanciones a Rusia, que también cuenta con el veto de Eslovaquia, mientras Bratislava y Budapest acusan a Kiev de impedir el tránsito de crudo ruso hacia sus territorios a través del oleoducto Druzhba, dañado previamente en un ataque ruso.
Todo ello pese a que Ucrania aceptó el martes, a petición de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, una misión técnica para verificar el estado del oleoducto con el objetivo de garantizar su reparación rápida.
SITUACIÓN EN IRÁN Y DEFENSA DEL ORDEN INTERNACIONAL
Otro asunto central de la cumbre será la escalada del conflicto en Oriente Próximo y las vulneraciones del Derecho Internacional, que se abordarán en un almuerzo de trabajo con el secretario general de la ONU, António Guterres. Con él discutirán la opción de crear un mecanismo que asegure la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el borrador de conclusiones al que ha tenido acceso Europa Press, los líderes pedirán una desescalada y el pleno respeto del Derecho Internacional por parte de “todas las partes”, expresarán su “firme condena” a los “ataques militares indiscriminados de Irán” contra países vecinos, pero omiten cualquier mención explícita a Estados Unidos e Israel. Fuentes diplomáticas admiten que el lenguaje sobre esta crisis ha llegado tan lejos como ha permitido el “consenso” entre capitales.
Asimismo, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE recalcan que el bloque “seguirá protegiendo la seguridad e intereses” de la Unión en la región y contemplan “reforzar” con más medios las operaciones europeas de defensa marítima Aspides y Atalanta, aunque precisan que cualquier refuerzo deberá producirse “en línea de sus respectivos mandatos”, descartando por ahora una misión específica para el estrecho de Ormuz.
El debate incluirá también, aunque de forma más breve, el apoyo a la Autoridad Palestina y su papel futuro en la Franja de Gaza y Cisjordania, así como el respaldo a la estabilidad del Gobierno de Líbano y el envío de ayuda humanitaria ante la crisis de desplazados causada por los ataques de Israel contra supuestos objetivos del partido-milicia chií Hezbolá, que han dejado ya más de 950 muertos en el país.
PRECIOS ENERGÉTICOS Y COMPETITIVIDAD
Los líderes llegarán a la cita con la evolución de los precios energéticos de nuevo en el centro de las discusiones, en un contexto de fuerte tensión en los mercados internacionales mientras las instituciones comunitarias estudian distintas opciones para aliviar la factura de la luz y el gas.
Según el borrador de conclusiones consultado por Europa Press, los Veintisiete remarcan la necesidad de actuar sobre los distintos elementos que conforman el precio de la electricidad, desde el coste de los combustibles en los mercados globales hasta la fiscalidad, las redes o el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS).
En este contexto, los líderes se inclinan por una respuesta coordinada a escala europea ante el impacto de la crisis en Oriente Próximo sobre los precios, al tiempo que reiteran que la transición energética continúa siendo “la estrategia más eficaz” para reducir dependencias, reforzar la resiliencia y “rebajar estructuralmente los precios de la energía”.
El debate energético se integrará en una reflexión más amplia sobre competitividad, que los jefes de Estado y de Gobierno abordarán bajo la nueva agenda “Una Europa, un mercado”, con la que aspiran a dar un impulso político a la integración del Mercado Único y a la capacidad de la UE para competir en un entorno global crecientemente exigente.
En este marco, el borrador pone el foco en la importancia de reducir dependencias estratégicas y fortalecer la autonomía económica de la UE, con medidas para blindar sectores clave frente a la competencia desleal y responder a posibles prácticas de coerción económica en un escenario internacional cada vez más tensionado.
Paralelamente, los líderes subrayan la urgencia de eliminar las barreras que aún fragmentan el mercado interior y dificultan la actividad empresarial, con el objetivo de que las compañías puedan operar “sin obstáculos” y “alcanzar su pleno potencial” en todo el territorio comunitario.
Entre las medidas concretas, los Veintisiete abogan por simplificar la normativa y reducir las cargas administrativas, en particular para pymes y startups, en línea con la propuesta presentada este miércoles por la Comisión para establecer un marco jurídico común opcional a nivel europeo.
Además, los líderes se muestran partidarios de avanzar en la digitalización de los procedimientos, reforzar la base industrial europea y acelerar la innovación, así como profundizar en la integración de los mercados financieros, considerada clave para canalizar el ahorro hacia la inversión productiva y reforzar la competitividad de la UE.