Los ministros de Exteriores de la UE intentan frenar la crisis en Irán y desbloquear la ayuda urgente a Kiev

La UE intenta contener la crisis en Oriente Próximo y presiona a Hungría y Eslovaquia para desbloquear el préstamo de 90.000 millones a Ucrania.

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Vista general de la videoconferencia informal de los ministros de Asuntos Exteriores celebrada el pasado 5 de marzo en el edificio del Consejo Europeo en Bruselas Frederic Sierakowski/EU Council/ DPA

Vista general de la videoconferencia informal de los ministros de Asuntos Exteriores celebrada el pasado 5 de marzo en el edificio del Consejo Europeo en Bruselas Frederic Sierakowski/EU Council/ DPA

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Los ministros de Exteriores de la Unión Europea se reunirán este lunes con el objetivo de tratar de contener la crisis derivada de la guerra en Oriente Próximo, poniendo el acento en asegurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, buscarán convencer a Hungría para que levante su veto al préstamo de 90.000 millones de euros que Ucrania necesita con urgencia para poder recibir los primeros desembolsos en abril.

El encuentro tendrá lugar en el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) en Bruselas, pocos días antes de que los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 se reúnan en la capital comunitaria en una cumbre del Consejo Europeo que también estará marcada por la escalada en Oriente Próximo, la guerra en Ucrania y el refuerzo de la seguridad del bloque.

La cita llega en un contexto de elevada tensión internacional, con la UE intentando fijar una postura común frente al agravamiento del conflicto en Oriente Próximo y sus repercusiones sobre la seguridad y la economía mundial, especialmente por el riesgo que entraña para el tráfico marítimo y los mercados energéticos.

Tras dos reuniones extraordinarias de los titulares de Exteriores desde el inicio de la guerra, en esta ocasión los Veintisiete harán balance de los últimos acontecimientos y estudiarán nuevas medidas para salvaguardar el transporte marítimo y limitar el impacto de la crisis en la estabilidad y la economía global.

En concreto, se prevé que los ministros condenen los ataques de Irán y reclamen una desescalada y el fin de las hostilidades en la región, al tiempo que aprobarán formalmente sanciones contra 19 personas y entidades iraníes por violaciones graves de Derechos Humanos.

La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, tiene previsto instar a los ministros a aportar más recursos y capacidades a las misiones europeas desplegadas en la zona, con especial atención al refuerzo de la operación naval Aspides, la misión militar de la UE destinada a impedir los ataques hutíes contra el transporte marítimo en el mar Rojo.

De acuerdo con fuentes comunitarias, la jefa de la diplomacia europea quiere estudiar fórmulas para garantizar el paso seguro de los buques comerciales por el estrecho de Ormuz, tratando de que más Estados miembros contribuyan con medios a la operación impulsada por Francia para proteger a los barcos de posibles ataques de Irán.

En paralelo, los ministros examinarán la situación en Líbano, donde la extensión del conflicto en Oriente Próximo con los ataques de Israel está provocando desplazamientos de población y un empeoramiento de la crisis humanitaria. En este contexto, los 27 analizarán cómo reforzar el respaldo político y en materia de seguridad a las autoridades libanesas y al Ejército del país.

Presión para levantar el veto de Hungría y Eslovaquia

Una parte sustancial de la reunión se dedicará a Ucrania, con una actualización por videoconferencia sobre el avance de la invasión rusa por parte del ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, que previsiblemente subrayará la creciente necesidad de interceptores de drones y misiles a raíz del estallido de la guerra en Oriente Próximo.

Además, los 27 analizarán el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania y el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, bloqueados por Hungría y Eslovaquia desde el último CAE tras acusar a Ucrania de estar saboteando el suministro de crudo a sus países a través del oleoducto de Druzhba.

Varios ministros de Exteriores remarcarán que el bloqueo de Budapest y Bratislava supone una “violación de la cooperación leal”, según apuntan fuentes diplomáticas, dado que el préstamo fue pactado políticamente por los líderes en el Consejo Europeo de diciembre y su aplicación jurídica exige ahora unanimidad para modificar el presupuesto comunitario.

También se incrementará la presión sobre Hungría y Eslovaquia en relación con el vigésimo paquete de sanciones, argumentando que este bloqueo merma la capacidad de la UE para ejercer una presión efectiva sobre Moscú.

No obstante, distintas fuentes diplomáticas dudan de que Hungría y Eslovaquia vayan a levantar sus vetos de inmediato y dan por hecho que ambos asuntos se trasladarán a la cumbre del Consejo Europeo de los próximos días, donde los jefes de Estado y de Gobierno de la UE los abordarán directamente con los primeros ministros Viktor Orbán y Robert Fico, además de contar con la intervención telemática del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

Nueva hoja de ruta de seguridad europea

Más allá de la crisis en Oriente Próximo y de la guerra en Ucrania, los ministros tratarán otros dosieres de seguridad internacional, entre ellos los trabajos para actualizar la Estrategia de Seguridad Europea, que se debatirá en un desayuno previo al Consejo.

Fuentes europeas explican que se pretende elaborar una evaluación de amenazas ajustada al escenario actual, que contemple no solo los riesgos militares, sino también la seguridad energética, económica y tecnológica. El documento, en el que colaboran el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y la Comisión Europea, podría ver la luz durante el verano.

Por último, los ministros compartirán un almuerzo de trabajo con su homólogo de India, Subrahmanyam Jaishankar, abordarán de urgencia la situación en Georgia tras la aprobación de una polémica ley sobre financiación extranjera y avanzarán en la preparación de la cumbre informal de líderes en Chipre, centrada en proyectos de inversión y estabilidad en el Mediterráneo y en la Vecindad Sur.