Michael y Susan Pretti, progenitores del enfermero Alex Pretti, fallecido el sábado durante una operación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Minneapolis, han denunciado las “repugnantes mentiras” difundidas por las autoridades federales sobre las intenciones de su hijo cuando fue alcanzado por los disparos de un agente, remarcando que “no tenía un arma en la mano” en el momento de los hechos.
“Las repugnantes mentiras que ha dicho la Administración sobre nuestro hijo son reprobables y nauseabundas. Es evidente que Alex no tenía un arma en la mano cuando fue atacado por los matones asesinos y cobardes del ICE de Trump”, han indicado en un comunicado publicado en redes sociales.
Según explican, lo que llevaba en la mano derecha, tal y como se aprecia en las grabaciones difundidas sobre el suceso, era su teléfono móvil. “Tenía el teléfono en la mano derecha y la mano izquierda, sin nada, subida para intentar proteger a la mujer que acababa de tirar al suelo el ICE, todo ello mientras estaba siendo rociado con pimienta”, han relatado los padres de Pretti.
Reclaman por ello “llegar a la verdad” de lo ocurrido con su hijo, de quien subrayan que “era un buen hombre”. Susan y Michael Pretti aseguran estar “con el corazón roto, pero también muy disgustados” por la pérdida del joven, al que describen como “un alma amable que cuidaba de su familia y amigos y también de los militares estadounidenses veteranos como enfermero de la UCI del Hospital de Veteranos de Minneapolis”.
“Alex quería hacer un mundo mejor. Lamentablemente no estará con nosotros para ver el impacto que tuvo. No empleo la palabra héroe a la ligera. Sin embargo, su último pensamiento, su última acción, fueron proteger a una mujer”, han destacado.
Tras difundirse el comunicado de la familia, el fiscal general adjunto de Estados Unidos, Todd Blanche, ha manifestado que “no tenemos nada más que solidaridad por la familia”, aunque ha recalcado que “haremos todo lo que sea necesario para proteger a los hombres y mujeres del ICE”.
Blanche también ha arremetido contra el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, ambos del Partido Demócrata, por sus declaraciones “engañosas y horrorosas”. “Nadie quiere que se pierdan vidas, pero estamos haciendo un trabajo muy importante en unas circunstancias muy difíciles”, ha afirmado, antes de insistir en que los agentes federales actúan “con humanidad” en este tipo de operativos.
Pretti perdió la vida el sábado después de que un agente de la Patrulla Fronteriza le disparara varias veces mientras estaba siendo reducido en el marco de una operación del ICE para detener a un extranjero en el centro de Minneapolis. La versión oficial sostiene que Pretti llevaba un arma en ese momento y se acoge al derecho de los agentes a defenderse. No obstante, se ha confirmado que el enfermero contaba con licencia para armas.
Las actuaciones de los agentes federales, incluida la muerte de Reneé Good el pasado 7 de enero, también por disparos, y la detención de un niño de cinco años, han provocado una fuerte indignación social en el estado. Tanto las autoridades municipales como las estatales han reclamado la retirada de los refuerzos federales y el fin de la “ocupación”.