Los aliados de la OTAN situados en el entorno ártico han puesto en marcha la operación “Centinela del Ártico”, una iniciativa acordada entre Mark Rutte y Donald Trump tras la crisis generada por las aspiraciones de Estados Unidos de anexionarse Groenlandia. Los gobiernos implicados subrayan que el clima interno en la Alianza es ahora más constructivo que hace unas semanas.
“Estamos más unidos ahora que al principio del año”, ha señalado la ministra de Exteriores de Islandia, Thorgerdur Katrin, antes de participar en la reunión de ministros de Defensa de la OTAN que se celebra este jueves en Bruselas, donde los socios evaluarán sus esfuerzos para garantizar la seguridad colectiva.
Según Katrin, la OTAN “ha sido puesta a prueba”, y en este momento “no solo” Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia “están centrados en reforzar la seguridad en el Atlántico Norte”, sino que toda la organización se ha alineado con “Centinela del Ártico”. “Creo que es una señal importante. Estamos juntos en esto”, ha recalcado.
Tras remarcar que “la unidad es el centro de gravedad de la Alianza”, ha advertido, sin embargo, de que “conviene ser realistas” porque la OTAN “está cambiando de manera inevitable” y los socios europeos están dando “un paso al frente” para asumir más responsabilidad y más liderazgo.
En términos similares se ha expresado el ministro de Defensa de Finlandia, Antti Hakkanen, que ha dado una “cálida bienvenida al nuevo enfoque sobre el Ártico”, convencido de que la disuasión y la defensa en esta zona “no son solo seguridad para los aliados árticos, sino para toda la Alianza”, incluido Estados Unidos.
Hakkanen no ha concretado qué medios aportará Finlandia a la operación, aunque ha explicado que estudia “cuáles son los detalles generales” teniendo en cuenta que “el Ártico es un área muy amplia” y que las Fuerzas Armadas finlandesas “son plenamente árticas”.
“Ya realizamos muchos ejercicios árticos cada semana, y dentro de un par de semanas celebraremos unas maniobras de gran envergadura, ‘Cold Response’, con nuestros colegas noruegos y numerosos aliados en Laponia, en territorio finlandés”, ha indicado.
Aumentar la presencia para frenar a Rusia y China
El ministro de Defensa de Suecia, Pal Jonson, también ha respaldado el plan, que busca coordinar bajo mando aliado actividades que los países ya desarrollan por separado en la zona, y ha adelantado que Estocolmo está incrementando sus ejercicios militares en el Ártico.
“Para nosotros, al ser un país ártico, es completamente natural contribuir. Eso es lo lógico”, ha afirmado, avanzando que a partir de marzo se espera una intensa actividad en el ejercicio noruego “Cold Response”, así como en “FLF Finland”, en el que Suecia participa.
Para Jonson, “Centinela del Ártico” es una herramienta para elevar la actividad militar donde se considera necesario y así contrarrestar “los movimientos rusos” y la “mayor presencia de China”, sobre todo con buques vinculados a la explotación de recursos en la zona.
En la víspera de la reunión de ministros de Defensa de la OTAN, Dinamarca también celebró el arranque de la operación, calificándola como una “muy buena decisión” que responde a una demanda mantenida por Copenhague para reforzar la presencia aliada en el Alto Norte.
“Me alegra mucho que ocurra ahora. Tenemos que asumir este papel en el Ártico. Creo que es una muy buena decisión, que ahora se materializará”, declaró el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, destacando el apoyo unánime a la misión dentro de la organización.
En relación con la aportación danesa, dejó claro que su contribución a la operación es “una prioridad”, aunque ha admitido que “todavía es muy pronto para dar detalles concretos”, aludiendo a las conversaciones en marcha con otros socios sobre posibles medios, como capacidades de patrulla marítima.
Unificar maniobras ya operativas en el Alto Norte
La OTAN anunció este miércoles “Centinela del Ártico” como resultado del acuerdo entre el secretario general aliado, Mark Rutte, y el presidente estadounidense, Donald Trump, tras la crisis diplomática generada por las pretensiones de la Casa Blanca sobre Groenlandia. El objetivo es reforzar de forma coordinada la presencia militar aliada en una región de creciente valor estratégico por su posición geográfica y por la intensificación de la competencia geopolítica.
El Mando Aliado de Operaciones (ACO) asumirá la planificación y ejecución de las actividades en el área, mientras que la conducción operativa recaerá en el Mando Conjunto de Fuerza de Norfolk (JFC Norfolk), responsable de todo el Ártico y el Polo Norte, que coordinará sus acciones con el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y con los mandos Norte y Europeo de Estados Unidos.
En la práctica, la misión integrará y dará coherencia a ejercicios ya existentes de aliados, como el noruego “Cold Response” o la operación danesa “Resistencia Ártica”, con la idea de agrupar bajo una misma estrategia todas las actividades en el Alto Norte y reforzar la postura de la OTAN frente a la actividad militar de Rusia y el creciente interés económico de China en la región.