El uso de la Inteligencia Artificial entre los representantes estadounidenses ha aumentado de forma significativa en el último año, hasta el punto de convertirse en una herramienta habitual en el trabajo diario y en la formación de opiniones sobre asuntos clave, según una encuesta del Penta Group.
El estudio, basado en 2.060 responsables políticos y altos cargos del Congreso, la Administración y agencias federales, revela que un 27% afirma que la IA influye en su visión de los temas políticos, frente al 17% registrado en 2025. Este dato sitúa a la inteligencia artificial al nivel de fuentes tradicionales como expertos o búsquedas en internet.
Uso diario y aplicaciones en el trabajo político
Según los datos, seis de cada diez responsables políticos utilizan la IA al menos una vez al día, principalmente para investigación de antecedentes sobre políticas y asuntos públicos (42%), redacción y edición de informes, discursos y memorandos (40%) y generación de ideas y “brainstorming” (34%).
Alrededor de un 30% también la emplea como apoyo para recopilar información general en fases iniciales de análisis.
Brecha partidista en el uso de la inteligencia artificial
El informe detecta además una creciente división política en el uso de la IA dentro de las instituciones estadounidenses.
Los responsables republicanos son aproximadamente 1,2 veces más propensos a usarla a diario que los demócratas (69% frente a 57%), y también muestran mayor confianza en su capacidad para influir en su visión política (30% frente a 23%).
En el otro extremo, los demócratas son más propensos a evitar completamente estas herramientas: un 13% afirma no utilizarlas en su trabajo diario, frente al 5% de los republicanos.
El estudio advierte de que esta brecha partidista podría tener efectos en el futuro diseño de políticas públicas, especialmente en ámbitos como la regulación tecnológica, la competencia digital y la gobernanza de la inteligencia artificial.