Las autoridades instauradas por los talibán en Afganistán, después de hacerse con el control del país en agosto de 2021, han azotado este lunes en público a dos hombres y una mujer tras ser declarados culpables de “mantener relaciones ilícitas”, en un contexto de creciente endurecimiento de los castigos por vulnerar el estricto código moral impuesto por los fundamentalistas.
El Tribunal Supremo afgano ha señalado en un comunicado que estas personas fueron flageladas en las localidades de Juaja Musa y Qaramqol, en la provincia septentrional de Faryab, y ha precisado que recibieron entre 30 y 39 latigazos.
Asimismo, ha detallado que dos de los condenados han sido sentenciados a penas de tres años de prisión, subrayando que las penas se ejecutaron tras la aprobación de los tribunales y ante la presencia de funcionarios y vecinos de la zona.
En los últimos meses, las autoridades han incrementado la aplicación de este tipo de castigos, que, según cifras oficiales, se impusieron a cerca de 40 personas en la primera semana del año. La mayoría de los sancionados fueron condenados por venta de alcohol, robo, adulterio y por mantener relaciones homosexuales.
El movimiento talibán ha ignorado las peticiones de la comunidad internacional para que ponga fin a estas prácticas, así como a la aplicación de la pena de muerte por distintos delitos, mientras refuerza el marco legal afgano desde su retorno al poder hace más de cuatro años.