El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha arremetido contra la decisión de su homólogo estadounidense, Donald Trump, de no cursar invitación a Sudáfrica para la próxima cumbre del G20 en Florida. Lula ha reclamado a Alemania que incremente la presión sobre Washington para que dé marcha atrás, al advertir de que “Alemania puede ser la siguiente”.
En una comparecencia conjunta con el canciller alemán, Friedrich Merz, durante su visita oficial a Alemania, Lula ha recordado que “Sudáfrica es miembro fundador del G20. Si hoy se expulsa a Sudáfrica, mañana se expulsará a Alemania, se expulsará a Brasil”, subrayando el precedente que supondría esta exclusión para otros socios del foro.
El dirigente brasileño ha pedido al Ejecutivo alemán que se alinee con su postura y ejerza influencia para garantizar la presencia de Sudáfrica en la reunión de Florida. Además, ha explicado que ha animado al presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, a desplazarse igualmente a Florida, incluso en ausencia de invitación formal.
Trump ha comunicado que no invitará a Sudáfrica a la cita del G20, prevista para diciembre en uno de sus hoteles, el Trump National Doral Miami, y ha acusado a las autoridades sudafricanas de llevar a cabo un genocidio contra los granjeros blancos.
Tanto el Gobierno de Sudáfrica como especialistas en la materia rechazan de forma tajante estas acusaciones. A finales del año pasado, Estados Unidos ya optó por no acudir a la cumbre del G20 organizada en Johannesburgo, lo que agravó las tensiones diplomáticas en torno al foro.