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Machado augura la inminente transición en Venezuela y afirma que la libertad está cerca

María Corina Machado y Henrique Capriles reaccionan a la captura de Maduro por EE.UU. y reclaman una transición democrática y ordenada en Venezuela.

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Imagen de archivo de la opositora venezolana María Corina Machado Jimmy Villalta / Zuma Press / ContactoPhoto

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La dirigente opositora venezolana María Corina Machado ha afirmado este lunes que la reciente captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos supone “un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transición” en Venezuela.

En este contexto, ha elogiado al “bravo pueblo de Venezuela” que se ha movilizado “en 30 países y 130 ciudades del mundo” para festejar la salida de Maduro del poder. “La libertad de Venezuela está cerca y pronto vamos a celebrar en nuestra tierra. Vamos a gritar, orar y abrazarnos en familiar, porque nuestros hijos regresarán a casa”, ha señalado en su cuenta en la red social X.

La Nobel de la Paz ha expresado, en representación de los venezolanos, su gratitud hacia la Administración de Donald Trump “por su firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley”, y ha subrayado que Caracas se convertirá en el socio prioritario de Washington en ámbitos como la seguridad, la energía, la democracia y los Derechos Humanos.

Sus palabras se producen después de que Trump manifestara que su país se “hará cargo” de la situación en Venezuela “para que la transición sea posible” y mostrara sus reservas sobre Machado, al considerar que no dispone del apoyo suficiente dentro de la ciudadanía venezolana.

Tras estos acontecimientos, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha asumido, de acuerdo con la legislación venezolana, las funciones de la Presidencia y ha llamado a Estados Unidos “a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación”.

Primera reacción de Capriles

El también opositor Henrique Capriles se ha pronunciado por primera vez sobre los ataques de Estados Unidos ejecutados este fin de semana en distintos puntos del territorio venezolano, que culminaron con la captura de Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, a quienes las autoridades estadounidenses acusan de narcoterrorismo.

“Nuestra Venezuela vive momentos de tensión e incertidumbre (...). Cualquier solución debe ser pacífica, constitucional y respetando la voluntad del pueblo”, ha indicado, remarcando que los “tiempos complejos” obligan a “actuar con responsabilidad, así como no caer en la desesperanza y “seguir luchando hasta conquistar la democracia y el bienestar de todos”.

Capriles ha insistido en que “no se puede ignorar que quienes hoy siguen en el poder fueron los responsables de conducir al país a la más profunda crisis política, social y económica” que ha afrontado Venezuela, atravesada por “procesos de diálogo y negociación fallidos”, además de “abusos, atropellos, violaciones a la Constitución y a los derechos de la gente desde el poder”.

“¿Cuántos recursos económicos saqueados? ¿Cuánta riqueza petrolera robada por parte de los encargados de la hacienda pública? El caos nunca ha sido aliado del cambio ni puede seguir siendo una excusa para perpetuar errores que solo agravan el sufrimiento de la gente”, ha recalcado el opositor.

En esta línea, ha sostenido que el país necesita “pasar página al revanchismo y la improvisación, encaminar al país hacia una salida democrática con garantías reales para todos” y con justicia, subrayando que “un paso inedulible” pasa por la liberación de “todos los presos políticos, el regreso de los exiliados”, sin condiciones.

Ha apuntado igualmente que “seguir exigiendo condiciones y respeto a la voluntad popular no es claudicar”, sino “evitar que el país retroceda aún más y cerrar el paso a quienes apuestan al desaliento como estrategia”. A su juicio, “sin mejoras reales en la economía no habrá bienestar ni paz social”.

Capriles ha hecho además un llamamiento a todos los actores para garantizar el funcionamiento de los servicios básicos y evitar que se “profundicen el dolor” de la población venezolana, reiterando que su objetivo es “mantener abierta una ruta democrática, contribuir desde donde corresponda a una transición ordenada y evitar errores que cuesten años adicionales de retroceso”.

“El cambio democrático es un proceso que requiere perseverancia, reglas claras, un calendario verificable y acompañamiento internacional. Abandonarlo sería regalarle el futuro a quienes quieren que nada cambie”, ha concluido.