El presidente francés, Emmanuel Macron, ha aplaudido la resolución hecha pública ayer por el Tribunal Supremo de EEUU contra la política arancelaria del presidente Donald Trump, que ha calificado como un ejemplo de “contrapeso” en las democracias. Al mismo tiempo, ha adelantado que su Gobierno estudiará con detalle el efecto de la nueva subida global del 10 por ciento en estos gravámenes anunciada por el mandatario estadounidense como represalia.
El Alto Tribunal estadounidense se pronunció en contra del mecanismo utilizado por Trump para fijar estos aranceles recíprocos, la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), lo que representa hasta ahora la mayor derrota judicial del presidente desde su regreso a la Casa Blanca.
Tras conocerse el fallo, Trump reaccionó anunciando una nueva ronda de aranceles del 10 por ciento a escala mundial, esta vez amparándose en la Ley de Comercio de 1974. No obstante, se trata de una base legal más limitada, ya que fija un plazo máximo de vigencia para estas medidas y, en principio, cualquier extensión debería contar con el visto bueno del Congreso de EEUU.
“Creo que esto nos da que pensar”, ha declarado Macron este sábado a los medios franceses desde el Salón Internacional de la Agricultura que se celebra en París. “A mí me parece muy positivo que existan los tribunales supremos y el Estado de derecho”, ha indicado.
El jefe del Estado francés considera “positivo” que haya “pesos y contrapesos en las democracias” y sostiene que es un elemento que debe ponerse en valor.
En relación con los nuevos aranceles, Macron ha pedido evitar reacciones precipitadas. “Analizaremos exactamente las consecuencias, qué se puede hacer y nos adaptaremos”, ha manifestado el mandatario francés.