Macron desaprueba el ataque a Irán por estar “fuera del derecho internacional”, pero señala la responsabilidad de Teherán

El presidente francés advierte a Israel de que una ofensiva terrestre en Líbano sería un “error estratégico” y ordena el envío del portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron Europa Press/Contacto/Julien Mattia

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha asegurado este martes que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán “no se pueden aprobar” porque “están fuera del derecho internacional”, aunque subrayó que Teherán “tiene la responsabilidad primera” en la actual escalada por su programa nuclear y su apoyo a milicias en Oriente Medio.

En una declaración desde París, Macron ha defendido una posición de equilibrio: rechazó la legalidad de los bombardeos, pero responsabilizó al régimen iraní de alimentar la inestabilidad regional. Según afirmó, la comunidad internacional no puede ignorar las actividades nucleares iraníes ni su implicación indirecta en distintos frentes abiertos en la región.

Aviso a Israel por Líbano

El jefe del Estado francés ha lanzado además un mensaje directo a Israel, al advertir de que una eventual operación terrestre en Líbano supondría una “escalada peligrosa” y un “error estratégico” que podría extender el conflicto más allá de sus actuales límites.

El mandatario ha hecho un llamamiento directo a Hezbolá para que cese sus ataques, al tiempo que ha instado a Israel a detener sus operaciones sobre el Líbano. Francia, ha insistido, apuesta por la contención y por evitar un incendio regional de consecuencias imprevisibles, especialmente en un momento de máxima tensión tras el cierre del estrecho de Ormuz.

El Charles de Gaulle, rumbo al Mediterráneo

En este contexto, Macron anunció el envío al Mediterráneo del portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle, buque insignia de la Marina francesa. El objetivo, explicó, es reforzar la presencia militar francesa y contribuir a la estabilidad en una zona estratégica para el comercio y el suministro energético global.

El mandatario francés propuso además la creación de una coalición internacional destinada a “asegurar las vías marítimas esenciales”, en alusión directa al impacto que el cierre de Ormuz puede tener sobre el tráfico energético y las rutas comerciales.

Con este movimiento, París trata de combinar una posición crítica con los bombardeos con una demostración de firmeza militar y compromiso con la seguridad regional, reivindicando su papel como actor clave en el equilibrio mediterráneo y de Oriente Medio.