El presidente francés, Emmanuel Macron, ha defendido este miércoles la necesidad urgente de poner en marcha una “moratoria” sobre los ataques contra infraestructuras civiles, especialmente aquellas vinculadas al suministro de energía y agua en Oriente Próximo, en pleno repunte de la tensión tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior réplica iraní contra territorio israelí y bases estadounidenses.
“Nos conviene, sin demora, implementar una moratoria sobre los ataques dirigidos contra la infraestructura civil, en particular las instalaciones de suministro de energía y agua”, ha subrayado el jefe del Estado francés en un mensaje difundido en sus redes sociales, tras mantener una conversación con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad al Thani, y con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Según ha explicado el inquilino del Elíseo, durante la llamada los dirigentes abordaron en detalle el reciente ataque con misiles contra el complejo de gas natural licuado de Ras Lafan, situado a unos 80 kilómetros al norte de Doha, la capital catarí, un incidente que ha llevado al Ministerio de Exteriores de Qatar a declarar ‘persona non grata’ a los agregados de seguridad y militar iraníes destinados en el país, así como a su personal.
La conversación telefónica entre Macron y el emir qatarí, sobre la que las autoridades de Doha aún no han ofrecido su propia versión, se ha producido pocas horas después de que la petrolera estatal QatarEnergy confirmara “daños considerables” en las instalaciones de Ras Lafan, como consecuencia de un ataque con misiles iraníes contra este complejo de gas natural licuado, ejecutado tras la orden de la Guardia Revolucionaria iraní de evacuar la zona ante la posibilidad de “contraataques”.