El presidente francés, Emmanuel Macron, ha trasladado a su homólogo estadounidense, Donald Trump, la idea de convocar este jueves en París una cumbre del G7 con presencia de Rusia. Sería la primera reunión de este formato desde el inicio de la guerra en Ucrania, desencadenada en febrero de 2022 tras la orden de invasión firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
El propio Trump ha difundido en las últimas horas un mensaje que le remitió Macron, en el que el dirigente galo le plantea formalmente esta posibilidad. “Puedo pactar una reunión del G7 en París después de Davos, el jueves por la tarde. Puedo invitar a los ucranianos, los sirios y los rusos en los márgenes”, señala el mensaje del jefe del Elíseo, cuya autenticidad ha sido confirmada a Europa Press por fuentes del entorno de Macron.
“Este mensaje privado es absolutamente real. Demuestra que el presidente francés defiende la misma línea en público y en privado”, han subrayado estas fuentes, que insisten en que París “está decidido a lograr que la presidencia (francesa) del G7 durante este año sea un momento útil para contribuir al diálogo y la cooperación”.
Ese mismo jueves está programada en Bruselas una cumbre extraordinaria de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, convocada el domingo por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, para coordinar la respuesta del bloque a las amenazas de Trump de hacerse con Groenlandia. La reunión comenzará a las 19:00 horas.
Fuentes europeas consultadas por Europa Press subrayan que la cita en Bruselas se mantiene sin cambios y que Macron ha confirmado su asistencia. “Todos los Estados miembro coinciden en la importancia de la reunión”, recalcan estas fuentes, que descartan cualquier solapamiento entre ambas convocatorias.
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, valoró recientemente de forma favorable las señales enviadas por dirigentes europeos como Macron, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, o el canciller alemán, Friedrich Merz, a favor de reactivar los canales diplomáticos con Rusia para abordar el final de la guerra en Ucrania.
“Tomamos nota de las declaraciones realizadas en los últimos días por varios líderes europeos, concretamente por París, Roma e incluso Berlín, por extraño que parezca, a favor de la idea de que para lograr la estabilidad en Europa es necesario dialogar con los rusos”, afirmó Peskov el 16 de enero, antes de remarcar que este enfoque representa un cambio en la postura del bloque europeo y “concuerda plenamente” con la visión de Moscú.
Macron ya se pronunció a finales de diciembre a favor de que europeos y ucranianos encuentren un marco que les permita “retomar las discusiones” con Putin. En la misma línea, Merz ha defendido restablecer unas relaciones equilibradas con Moscú, mientras que Meloni ha apostado por que la Unión Europea retome el diálogo directo con las autoridades rusas para cerrar la guerra en Ucrania y ha planteado designar un enviado especial europeo para conducir las negociaciones.
Rechazo a las pretensiones de Trump sobre Groenlandia
El mensaje de Macron revelado por Trump en su cuenta de Truth Social también alude a otros dos dosieres clave para París y Washington. El presidente francés sostiene que ambas capitales “están absolutamente en la misma línea en Siria” y que “pueden hacer cosas realmente en Irán”, aunque admite que “no entiende lo que está haciendo (el mandatario estadounidense) en Groenlandia”, en referencia a las exigencias de Estados Unidos para anexionarse este territorio.
En este punto, las fuentes consultadas remarcan que “el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados no es negociable”, aludiendo a la crisis diplomática generada en torno a Groenlandia. Añaden que “nuestro compromiso, en tanto que aliado de la OTAN, con la seguridad de la región del Ártico sigue intacto”, en línea con las críticas de Francia a los planes de Trump sobre este territorio danés.
El inquilino de la Casa Blanca ha endurecido su discurso en las últimas semanas y ha exigido que se reconozca la cesión de la soberanía de Groenlandia a Estados Unidos, llegando incluso a plantear el uso de medios militares para lograrlo. Esta escalada ha incrementado la tensión dentro de la Alianza Atlántica, de la que Dinamarca ya forma parte.
Por último, las mismas fuentes recalcan que París “trabaja junto a los estadounidenses” en Siria “en beneficio de la unidad y la integridad territorial de Siria y en respeto al alto el fuego, permaneciendo fiel a los aliados en la lucha contra Estado Islámico”. Al mismo tiempo, subrayan que Francia “exige a las autoridades iraníes que respeten las libertades fundamentales” y “está al lado de los que las defienden”.