Las autoridades marroquíes han puesto en marcha un paquete de apoyo valorado en unos 3.000 millones de dirhams (cerca de 276,4 millones de euros) para asistir a residentes y agricultores golpeados por las inundaciones registradas en las últimas semanas y para reforzar las infraestructuras del país.
La oficina del primer ministro, Aziz Ajanuch, detalló que el rey Mohamed VI ha dado luz verde a un decreto que califica estas inclemencias como “acontecimiento catastrófico” y reconoce como damnificados a varios municipios de las cuatro provincias más perjudicadas: Larache, Kenitra, Sidi Kacem y Sidi Sliman.
Según subraya el comunicado oficial, el plan de actuación se ha diseñado a partir de “un diagnóstico riguroso y exhaustivo de la situación sobre el terreno”, así como de “una evaluación precisa de las repercusiones económicas y sociales de estas inclemencias”, tal y como ha informado la agencia estatal marroquí MAP.
El dispositivo contempla ayudas directas para cubrir necesidades de alojamiento, compensar la pérdida de ingresos y financiar la rehabilitación de viviendas y pequeños negocios dañados, además de la reconstrucción de las casas destruidas. Este bloque contará con 775 millones de dirhams (alrededor de 71,4 millones de euros), a lo que se añaden ayudas en especie para reforzar las operaciones de emergencia, con un presupuesto de 225 millones de dirhams (unos 20,7 millones de euros).
Asimismo, se prevén partidas específicas para agricultores y ganaderos por un total de 300 millones de dirhams (cerca de 27,6 millones de euros), junto con inversiones para reparar y mejorar infraestructuras viarias e hidroagrícolas y restaurar redes básicas, por un montante de 1.700 millones de dirhams (aproximadamente 156,7 millones de euros).
De acuerdo con las cifras oficiales difundidas hasta ahora por las autoridades marroquíes, las inundaciones han anegado más de 110.000 hectáreas, sobre todo en el noroeste del país, y han provocado el desplazamiento de unas 188.000 personas en las cuatro provincias mencionadas.