Las autoridades de Líbano han actualizado el balance de víctimas y sitúan ya en más de 1.900 los fallecidos y en más de 6.300 los heridos a raíz de los ataques de Israel desde el pasado 2 de marzo. Solo en la jornada del miércoles se registraron 357 muertos y 1.223 heridos, tras el que se considera el mayor bombardeo israelí contra territorio libanés en el marco de la actual ofensiva.
En un comunicado, la Unidad de Riesgos y Desastres ha detallado que, desde que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el partido-milicia chií Hezbolá reanudaron sus ataques, el número total de víctimas mortales asciende a 1.953 y el de heridos a 6.303. Esta nueva escalada se produjo días después de que Israel y Estados Unidos lanzaran una ofensiva sorpresa contra Irán, en la que fue asesinado el entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
El organismo ha precisado que dentro de ese balance global se incluyen los 357 muertos y 1.223 heridos causados por la última oleada de ataques israelíes sobre suelo libanés, desencadenada de forma paralela al alto el fuego alcanzado entre Washington y Teherán.
Las autoridades han subrayado que estas cifras siguen siendo provisionales, ya que los equipos de emergencia continúan con las labores de evaluación de daños y recuperación de cuerpos, y han advertido de que el recuento final podría variar debido a la “gran cantidad de restos humanos, lo que requiere tiempo para completar las pruebas de ADN y confirmar la identidad de las víctimas antes de poder determinar el número final” de las mismas.
En el plano político, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este jueves que ha dado instrucciones para iniciar negociaciones directas con Beirut con el objetivo de alcanzar relaciones pacíficas. No obstante, recalcó que la tregua acordada entre Estados Unidos e Irán esta semana no se aplicará al territorio libanés. Por su parte, las autoridades iraníes han supeditado la apertura de un diálogo con Washington en Islamabad, Pakistán, al cese de los ataques en Líbano y al levantamiento de las sanciones impuestas por el país norteamericano.