Las autoridades de Líbano han actualizado este martes el balance de víctimas y sitúan ya en más de 1.070 los fallecidos y en cerca de 3.000 los heridos como consecuencia de los ataques lanzados por el Ejército israelí contra el país desde el pasado 2 de marzo, en el contexto de la guerra abierta en Oriente Próximo tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.
El Ministerio de Sanidad libanés ha hecho públicas estas cifras en su informe diario, detallando que desde comienzos de mes se han registrado 1.072 muertos y 2.966 heridos, con 33 fallecidos y 90 heridos solo en las últimas 24 horas.
El balance total incluye 121 menores fallecidos y otros 382 heridos a raíz de los ataques israelíes. Estas operaciones militares han forzado además el desplazamiento de más de un millón de personas desde que, a inicios de mes, el partido-milicia chií Hezbolá reanudara el lanzamiento de proyectiles contra territorio israelí, en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
En los últimos meses, Israel ya había llevado a cabo decenas de bombardeos sobre territorio libanés pese al alto el fuego pactado en noviembre de 2024, defendiendo que sus acciones se dirigen contra actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulneran el acuerdo. Sin embargo, tanto las autoridades de Líbano como el propio grupo chií han criticado duramente estos ataques, que también han sido objeto de condena por parte de Naciones Unidas.