Más de 25 muertos en un ataque con drones de las RSF contra edificios oficiales y militares en Sennar

Un ataque con drones de las RSF contra edificios oficiales y militares en Singa deja al menos 27 muertos y agrava la crisis humanitaria en Sudán.

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Fotografía de archivo de una calle de la ciudad de Omdurmán, en Sudán. Mudathir Hameed/dpa

Fotografía de archivo de una calle de la ciudad de Omdurmán, en Sudán. Mudathir Hameed/dpa

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Al menos 25 personas han perdido la vida en un ataque con drones atribuido a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra varias sedes gubernamentales y posiciones militares en Singa, capital del estado sudanés de Sennar, durante un encuentro en el que participaban varios gobernadores, que habrían logrado ponerse a salvo.

El ministro de Sanidad de Sennar, Ibrahim al Auad, ha cifrado en 27 los fallecidos y en 73 los heridos a raíz de la ofensiva, mientras que el gobernador de Darfur Central, Mustafá Tambur, ha calificado lo ocurrido como “un incidente cobarde y brutal”, de acuerdo con la información difundida por el portal sudanés de noticias Sudan Tribune.

El ataque tenía como blanco una reunión en la que estaban presentes los gobernadores de Sennar, Nilo Blanco y Nilo Azul, y se ha confirmado oficialmente la muerte de varios miembros de sus delegaciones, así como de efectivos del Ejército y de civiles, según ha corroborado la organización Sudan Doctors Network.

En un comunicado publicado en redes sociales, el organismo ha señalado que la ofensiva causó al menos diez civiles muertos en Singa. “Este crimen se suma a una larga lista de violaciones graves contra los civiles”, ha denunciado, subrayando que se trata del primer ataque de las RSF contra Singa desde que la ciudad fuera retomada por el Ejército a finales de 2023.

La guerra civil en Sudán se desencadenó por las profundas discrepancias sobre el proceso de integración del grupo paramilitar RSF en las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición iniciada tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya debilitada después de la asonada militar que expulsó del poder en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, en el que intervienen varios países apoyando a las distintas facciones, ha llevado al país a una de las peores crisis humanitarias del planeta, con millones de personas desplazadas o refugiadas y una creciente preocupación internacional por la expansión de enfermedades y la destrucción de infraestructuras esenciales, que impide asistir adecuadamente a cientos de miles de afectados.