Más de 50.000 kurdos de Afrín siguen atrapados pese al pacto entre Damasco y las FDS

Más de 50.000 kurdos de Afrín siguen varados entre abusos y trabas para volver a casa pese al acuerdo de integración entre Damasco y las FDS.

2 minutos

Imagen de archivo de refugiados sirios kurdos en Irak  Europa Press/Contacto/Sabur Rashid

Imagen de archivo de refugiados sirios kurdos en Irak Europa Press/Contacto/Sabur Rashid

Comenta

Publicado

2 minutos

Más de 50.000 kurdos desplazados continúan en un auténtico limbo, afrontando enormes obstáculos para regresar a la ciudad de Afrín, en el norte de Siria, a pesar del acuerdo de integración sellado entre el Ejecutivo de Damasco y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la alianza kurdo-árabe que actúa como fuerza de defensa de la región autónoma del noreste sirio.

La población kurda de Afrín ha sufrido varios episodios de expulsión forzosa: primero en 2018, con el inicio de la ofensiva militar turca contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, vinculado a las FDS; después en 2024, durante la operación relámpago que puso fin al régimen del expresidente Bashar al Assad; y, por último, este mismo año, tras el estallido de los choques entre las nuevas autoridades sirias y las FDS.

El actual presidente sirio y antiguo dirigente yihadista Ahmed al Shara y los representantes kurdos han cerrado un pacto de integración destinado a incorporar las milicias kurdas en el aparato de seguridad nacional, acompañado de un decreto específico para salvaguardar la identidad kurda. A cambio, los kurdos reclaman que sus derechos queden recogidos de forma explícita en la futura Constitución del país, todavía en fase de redacción.

Este entendimiento otorga a las fuerzas leales a Al Shara el control estratégico del noreste de Siria, incluidos los yacimientos y otros recursos naturales, además de la gestión de los centros de detención donde permanecían hasta ahora miles de familiares de combatientes de Estado Islámico, actualmente inmersos en procesos de repatriación a otros Estados, con Irak como principal destino inicial.

Responsables locales citados por la agencia kurda Rudaw calculan que unos 50.000 desplazados de Afrín residen hoy en la provincia de Hasaka, repartidos entre aproximadamente 150 campamentos y alojamientos privados. En estos lugares se encuentran expuestos a múltiples vulneraciones de derechos humanos, como saqueos, apropiaciones ilegales de propiedades y distintos tipos de abusos cometidos por facciones armadas, a lo que se suman quienes siguen refugiados en países vecinos como Irak.

Estas facciones armadas no están integradas en las FDS; de hecho, se sitúan en el bando opuesto. Se trata de combatientes de la división Suleiman Shah, conocida popularmente como “los Al Amshat”, que junto con la División Hamza conforman grupos armados apoyados por Turquía y contrarios a incorporarse en la nueva estructura militar siria creada tras la caída de Al Assad.

En los próximos días está previsto el envío a Afrín de un primer convoy con unas 400 familias desplazadas, aunque la complejidad sobre el terreno está demorando el retorno. Desde el comité para el retorno de los desplazados, dependiente de la administración autónoma kurda, Farida Ibo ha explicado a Rudaw que los preparativos avanzan, pero ha subrayado que “la fecha aún no se ha determinado porque los procedimientos y las medidas de seguridad aún se están ultimando”.