Más de medio centenar de personas han resultado heridas después de que un tren con más de 400 pasajeros a bordo haya descarrilado este viernes en la región rusa de Ulianovsk, en la zona suroeste del país.
El gobernador, Alexei Ruskich, ha indicado que el aparatoso accidente, en el que siete vagones de dos pisos han volcado, ha provocado al menos 55 heridos que presentan un diagnóstico leve o moderado, si bien 17 de ellos han sido trasladadas al hospital.
Unas 415 personas viajaban a bordo de estre tren nocturno que cubría el trayecto entre las ciudades de Moscú y Cheliábinsk, esta última situada cerca de la frontera con Kazajistán, cuando descarriló a la altura de Bryandino, a poco menos de 800 kilómetros al este de la capital rusa.
Las autoridades han apuntado al deterioro de la vía como posible motivo del accidente, mientras investigan las posibles causas, según recoge la agencia de noticias rusa Interfax.