Más de 500.000 palestinos acuden a las urnas en las elecciones municipales

Más de 500.000 palestinos votan en municipales en Cisjordania y Gaza en plena fragmentación política, bajo la mirada atenta de la ONU.

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Elecciones municipales en Palestina Europa Press/Contacto/Nasser Ishtayeh

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Más de medio millón de palestinos han acudido a votar en las elecciones municipales celebradas este sábado en Cisjordania, mientras que en Deir al Balá, la única zona de la Franja de Gaza donde se han podido organizar los comicios, también se ha registrado una participación significativa.

Un portavoz de la Comisión Cetral Electoral Palestina, Farid Taamalá, ha detallado que en Cisjordania han votado 512.510 personas, lo que supone un 53,44 por ciento del censo, según los datos difundidos por la agencia de noticias oficial palestina, WAFA.

Taamalá ha subrayado que esta elevada participación refleja el compromiso de la ciudadanía con el proceso democrático y el escaso eco que han tenido los llamamientos a la abstención.

La jornada electoral concluyó a las 19.00 horas sin incidentes relevantes. El escrutinio comenzó de inmediato con la presencia de candidatos, observadores y medios de comunicación, aunque se prevé que los resultados definitivos no se conozcan hasta el domingo.

En la Franja de Gaza, las urnas solo se han abierto en Deir al Balá, en el centro del enclave palestino, donde se han desarrollado las primeras elecciones en 20 años. En este caso, los colegios electorales han funcionado entre las 7.00 y las 17.00 horas.

“Es un reflejo de la unidad de los territorios palestinos a pesar de las difíciles circunstancias”, ha señalado el presidente de la Comisión Central Electoral, Rami Hamdalá. Deir al Balá fue elegida porque es la zona “menos afectada” por la ofensiva militar israelí sobre la Franja.

En total, el censo incluía a 1,3 millones de palestinos con derecho a voto, de los que 70.000 corresponden a Deir al Balá, según las cifras oficiales. Están en juego 183 gobiernos municipales, para los que compiten 321 listas con 3.773 aspirantes a concejal y 1.358 candidatos a los consejos municipales.

Un sistema político fragmentado y sin elecciones generales

Desde 2006 no se habían celebrado elecciones en Gaza, después de que Hamás optara por realizar nombramientos administrativos en el enclave bajo su control. En Cisjordania sí se han organizado comicios locales —en 2012, 2017 y 2022—, pero las elecciones presidenciales y legislativas se han pospuesto repetidamente, alimentando las dudas sobre la legitimidad del mandato del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.

La disolución ‘de facto’ en 2007 del Consejo Legislativo Palestino —el Parlamento— dejó las modificaciones de la legislación electoral en manos del presidente palestino, que ha recurrido a decretos para introducir un nuevo sistema electoral y ampliar las cuotas reservadas a mujeres en estos órganos públicos.

Entre las medidas más polémicas figura la exigencia de que todos los candidatos suscriban un compromiso para “ceñirse al programa político y nacional de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)”, dominada por Al Fatá, el partido de Abbas, y de la que no forman parte Hamás ni otras facciones como Yihad Islámca. Este requisito ha sido visto como un obstáculo directo a sus listas.

Como consecuencia, estas organizaciones han quedado fuera del proceso, sin presentar candidatos bajo su paraguas, mientras las autoridades de Gaza insisten en que se permita la entrada del equipo de tecnócratas que debe asumir la administración de la Franja de Gaza —el Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG)—, en el marco de la propuesta impulsada por Estados Unidos para el futuro del enclave.

El CNAG, dirigido por Alí Shaath, fue constituido en paralelo a la creación de la Junta de Paz, encabezada por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras el acuerdo de octubre de 2025 para poner en marcha dicha propuesta. El plan contó con el aval del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y se acompañó de un alto el fuego, aunque persisten las dudas sobre el inicio de la segunda fase del pacto por supuestos incumplimientos de la primera.

En este contexto, muchos cuestionan el peso real que puedan tener los resultados en la Franja, debido a las reservas sobre su representatividad y al clima de conflicto permanente en el enclave. Sigue sin estar claro si el proceso político logrará consolidarse o si Israel optará finalmente por reanudar una ofensiva a gran escala, mientras se multiplican las denuncias internacionales por un posible genocidio en Gaza.

La ONU ve en los comicios una “oportunidad importante”

El vicecoordinador especial de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, Ramiz Alakbarov, ha asegurado que “las elecciones de este sábado representan una importante oportunidad para que los palestinos ejerzan sus derechos democráticos durante un período excepcionalmente difícil”, y ha elogiado a la CEC por sus “constantes esfuerzos para preparar un proceso creíble, dados los importantes desafíos que existen en Cisjordania y las condiciones extraordinariamente difíciles que prevalecen en Gaza”.

La ONU ha instado a todos los actores a garantizar que el proceso se desarrolla “de forma pacífica, ordenada e inclusiva” y que “los votantes pueden ejercer su derecho a participar de forma libre y sin intimidación”, además de reclamar que cualquier controversia posterior a la votación “sea resuelta a través de los canales legales establecidos”.

El organismo ha reiterado su respaldo al “fortalecimiento de las instituciones palestinas y la promoción de la gobernanza democrática”, enmarcando estos comicios en “los esfuerzos más amplios para impulsar una paz justa y duradera de conformidad con el Derecho Internacional, las resoluciones pertinentes de la ONU, los acuerdos previos y en busca de una solución viable de dos Estados”.

La cita en las urnas se interpreta como un test clave de cara a las legislativas del 1 de noviembre, aunque persisten las incógnitas sobre la capacidad real para organizarlas ante la falta de consenso político entre Al Fatá y Hamás y los obstáculos técnicos, especialmente en Jerusalén Este, donde Israel bloqueó la votación en 2021, lo que obligó a aplazar aquellos comicios.

A ello se suma el deterioro de la seguridad en Cisjordania, donde decenas de palestinos han perdido la vida en ataques de colonos y de las fuerzas de seguridad israelíes. Paralelamente, el Gobierno de Israel ha seguido ampliando los asentamientos y expropiando tierras palestinas, pese a las críticas internacionales por unas políticas que vulneran el Derecho Internacional y ponen en riesgo la viabilidad de la solución de dos Estados.