Más de 70.000 estadounidenses salen de Oriente Próximo tras el inicio de la ofensiva contra Irán

Estados Unidos evacúa a más de 70.000 ciudadanos de Oriente Próximo tras la ofensiva conjunta con Israel contra Irán y la respuesta militar de Teherán.

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El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio Europa Press/Contacto/Douglas Christian

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Más de 70.000 nacionales de Estados Unidos han abandonado la región de Oriente Próximo desde el pasado 28 de febrero, fecha en la que Washington, en coordinación con Israel, puso en marcha una ofensiva sorpresa contra Irán. Teherán ha contestado con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en varios países del golfo Pérsico.

El Departamento de Estado ha detallado en un comunicado que ha alcanzado un acuerdo con la aerolínea El AI para fletar vuelos directos destinados a trasladar “exclusivamente” a ciudadanos estadounidenses “desde Tel Aviv” hacia Estados Unidos. “Estos vuelos ya han permitido que más de 2.000 ciudadanos estadounidenses regresen a Estados Unidos desde Israel”, ha precisado el organismo, que sitúa estas operaciones entre este martes y este jueves.

Asimismo, el Departamento encabezado por Marco Rubio ha subrayado que, desde el arranque de la ofensiva contra Irán, se han coordinado más de 60 vuelos de evacuación desde distintos puntos de Oriente Próximo y que más de 41.000 estadounidenses presentes en la zona han recibido “orientación en materia de seguridad y asistencia para viajes”.

La primera oleada de bombardeos de Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero, provocó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei; del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y de los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de varios altos mandos de las Fuerzas Armadas y responsables de otros organismos de seguridad.

Las autoridades de Irán han situado en más de 1.200 el número de fallecidos por los ataques de ambos países, mientras que la ONG Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 muertos, en su mayoría civiles.

La operación militar se lanzó en plena reanudación de las conversaciones entre Washington y Teherán para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear, circunstancia que ha llevado a las autoridades iraníes a replicar con ataques contra territorio israelí y contra posiciones e intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares.