Un pastor cristiano ha sido asesinado y varios feligreses han sido raptados durante un ataque llevado a cabo por hombres armados no identificados contra una iglesia situada en el estado nigeriano de Ekiti, en el centro del país, en pleno desarrollo de una misa. Por el momento, ninguna organización ha asumido la autoría del asalto.
Vecinos de la comunidad de Eda Oniyo Ekiti explicaron al diario nigeriano “The Premiun Times” que los asaltantes acabaron con la vida del pastor antes de capturar a un número no precisado de fieles y llevárselos a un lugar desconocido, mientras las autoridades aún no han ofrecido una versión oficial de lo sucedido.
De acuerdo con estos residentes, entre las personas secuestradas figuran varios “ancianos y niños”, que habrían sido conducidos a una zona boscosa próxima. “Los atacantes llegaron en gran número y fuertemente armados”, subrayaron, después de que fuentes oficiales hayan confirmado el ataque, sin aportar más información.
Nigeria arrastra desde hace años un grave deterioro de la seguridad. El noreste del país se ha convertido en el núcleo de operaciones de Boko Haram y de su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA). Sin embargo, la violencia se ha ido extendiendo progresivamente a otras áreas del norte y del noroeste, alimentando la preocupación por la expansión de redes y bandas criminales y su fuerte impacto sobre la población civil.