Médicos Sin Fronteras (MSF) ha confirmado el fallecimiento de uno de sus trabajadores en Sudán del Sur, tras los recientes enfrentamientos en el estado de Jonglei, donde entre enero y marzo el Ejército sursudanés llevó a cabo una ofensiva contra el opositor Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLM-IO).
“MSF puede confirmar el estado de los 26 miembros de su personal previamente dados por desaparecidos tras el conflicto en el estado de Jonglei. Todos los 291 trabajadores que huyeron de Lankien y Pieri han sido localizados”, ha indicado la organización, precisando a continuación que, “con gran tristeza”, tiene constancia de la muerte de uno de ellos.
La ONG ha señalado igualmente que teme que otros dos empleados hayan perdido la vida a causa de las hostilidades en Lankien y ha subrayado que “a pesar de extensos esfuerzos, no ha sido posible identificar o contactar con familiares”. “Por respeto, no compartiremos más detalles por ahora”, ha remachado.
“El resto del personal se encuentra a salvo, aunque algunos siguen desplazados en el estado de Jonglei. MSF está haciendo todo lo posible para ayudarlos a ellos y a sus familias, así como para brindar apoyo a la familia de nuestro compañero fallecido durante este momento de profundo dolor”, ha añadido la organización.
En este contexto, MSF ha insistido en que “las instalaciones médicas, los pacientes y los trabajadores sanitarios deben ser protegidos en todo momento”. “Los ataques contra la sanidad son inaceptables y privan a comunidades vulnerables y desfavorecidas de una atención médica esencial”, ha recalcado.
Las Fuerzas Armadas de Sudán del Sur, que desde enero habían emitido órdenes de evacuación en el estado de Jonglei, han desarrollado en los últimos meses varias operaciones militares contra el SPLM-IO en esta región, provocando nuevos desplazamientos de civiles y agravando la ya delicada crisis humanitaria en el país.
El conflicto se reavivó en febrero de 2025, cuando la milicia White Army lanzó una ofensiva contra el Ejército en la ciudad de Nasir, en el estado de Alto Nilo, cerca de la frontera con Etiopía, y llegó a tomar la localidad de forma temporal. Este episodio llevó a las autoridades a imponer arresto domiciliario al líder del SPLM-IO y entonces primer vicepresidente, Riek Machar, al que acusaron de conspirar contra la seguridad del Estado, algo que su formación consideró una vulneración del acuerdo de paz de 2018.
La escalada derivó en un aumento de los combates en otras zonas del país, en un contexto ya tenso después de que el presidente sursudanés, Salva Kiir, aprobara en septiembre de 2024 una enmienda a la Constitución de 2011 para prolongar dos años más el periodo de transición. Esta decisión fue criticada por la comunidad internacional, que instó a Yuba a avanzar en la implementación íntegra del acuerdo de paz de 2018, recordando que siguen pendientes compromisos clave, entre ellos la celebración de elecciones.